
La Barra de Kaymus, ubicada en Av. del Mestre Rodrigo, 44 en València, es ese sitio que no te puedes perder si eres amante de la buena comida. Nacho Romero ha transformado su antiguo KAYMUS en un espacio más abierto y acogedor, donde el ambiente del barrio y la calidad de su cocina se sienten a cada bocado. Su propuesta gastronómica, que fusiona la tradición con un toque moderno, te hará disfrutar de platos como su merluza y la ensaladilla olivier, que son un verdadero espectáculo para el paladar.
Así que, si estás buscando un lugar donde compartir momentos y saborear delicias, La Barra de Kaymus es ideal. No solo tienen una carta que hace que quieras probarlo todo, sino que también han sido reconocidos con un Bib Gourmand en la Guía MICHELIN 2025. Y no olvides acompañar tu comida con alguno de sus irresistibles vinos o una refrescante limonada. ¡Asegúrate de disfrutar la terraza en las noches de verano!
La Barra de Kaymus Nacho Romero
Horarios La Barra de Kaymus Nacho Romero
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 13:30–15:45 |
| miércoles | 13:30–15:45 |
| jueves | 13:30–15:45, 20:30–22:45 |
| viernes | 13:30–15:45, 20:30–22:45 |
| sábado | 13:30–15:45, 20:30–22:45 |
| domingo | 13:30–15:45 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Barra de Kaymus Nacho Romero
Dónde está ubicada La Barra de Kaymus
¡Hola, grupo! Hoy quiero contarles sobre una experiencia que tuvimos en La Barra de Kaymus, y la verdad, no puedo ser amable al respecto. Desde que entramos, el trato fue pésimo. Nos recibió una camarera que tenía una actitud de lo más desagradable. En serio, parecía que le estábamos pidiendo un favor enorme solo por estar allí, como si ellos fueran los únicos con derecho a tener clientes. Cuando le mostramos nuestra reserva, la pobre parecía no creérselo y nos mandó a una mesa en una esquina. No quiero sonar exagerado, pero nos sentíamos como si estuviéramos molestando más que disfrutando.
La comida no ayudó en nada a mejorar la situación. Los entrantes eran bastante mediocres, los torreznos estaban secos, y lo peor fue el solomillo. Desde el primer bocado noté un sabor raro, pero, como estaba congestionada, pensé que podía estar equivocada. Cuando mi marido mostró curiosidad y pidió probarlo, se dio cuenta de que olía mal. Resulta que la carne estaba en mal estado. Cuando se lo comentamos al camarero, en vez de ser profesional, salió el cocinero con una actitud desafiante, alzando la voz y diciéndole a mi marido que era “carne madurada”. Vamos, que estamos hablando de mal restaurante, no de un curso de cata de vinos. Por si fuera poco, la paella llegó quemada, ¡un desastre total!
Al final, pagamos 60€ por una comida lamentable y un trato aún peor. De verdad, con esta clase de gestión no me sorprende que tengan tantas reseñas negativas. No aceptan críticas, son maleducados y basan su actitud en la soberbia. Así que, si buscan un lugar donde pasar un buen rato, pasen de largo, porque La Barra de Kaymus definitivamente NO es la opción. Y para quien no lo sepa, está ubicada en Av. del Mestre Rodrigo, 44, Campanar, 46015 València, Valencia. Así que, si están por la zona, ya saben, ¡mejor busquen otro sitio!
Quién es el chef detrás de La Barra de Kaymus
Y bueno, ¿ya están convencidos de que hay que ir a La Barra de Kaymus? No es solo otro restaurante más en Valencia, es una joya culinaria que se merece todas las estrellas que tiene. Desde que cruzas la puerta, te envuelve esa atmósfera acogedora que te hace sentir en casa. Además, el personal es súper amable y atento; realmente se aseguran de que tu experiencia sea inolvidable.
Hablando de la comida, la carta es variada y lo mejor de todo es que tienen platos que cambian con la temporada. Una recomendación que no debe faltar es el guiso de manitas con alioli; se lo tengo que decir, ¡sencillamente espectacular! Viene deshuesado y eso hace que cada bocado sea un deleite puro. Y no solo eso, la presentación de cada plato es realmente impecable, casi da pena comerlo… aunque, claro, uno no puede resistirse a esos sabores.
Y si pensaban que la cosa terminaba ahí, ¡pensemos en los postres! Lo creas o no, son el broche perfecto que necesitas para una comida memorable. Aunque mi experiencia de este mes de noviembre fue excelente, les advierto que el postre que probé no tenía la consistencia que esperaba, pero todo lo demás estuvo fantástico. Las croquetas de boletus son cremosas y llenas de sabor, y los garbanzos con carrilera y setas son para morirse.
Ahora, sobre el estacionamiento, no les voy a mentir: aparcar en esta zona puede ser un desafío. A veces tienes que buscar un poco, pero hay opciones de pago cerca. Y aquí va otro punto: es el lugar ideal para disfrutar con amigos o en familia, porque incluso hay opciones vegetarianas y acceso para sillas de ruedas; piensan en todos.
Y para los curiosos, el chef detrás de este maravilloso restaurante es Nacho Romero, un verdadero talento que sabe cómo combinar lo mejor de la cocina tradicional con un toque moderno. Así que, ya saben, si están en Valencia, ¡no se pueden perder La Barra de Kaymus!
Qué tipo de ambiente ofrece La Barra de Kaymus
Mira, te cuento, la experiencia en La Barra de Kaymus fue todo menos lo que esperábamos. Empezamos con la ilusión de celebrar el día de Reyes en un buen restaurante y acabamos con una comida que se fue de las manos. Ya desde el principio, cuando llegamos a las 14:00, nos recibieron con unas bebidas en botellas de cristal y nada de vasos. Vamos, que ni siquiera tuvieron la delicadeza de servirlas bien. Por suerte, las papas de bolsa dieron un primer respiro, pero cuando llegaron los platos de verdad, empezaron a fallar.
El menú estaba cerrado y ya lo habíamos pactado, pero de los cuatro platos que podíamos elegir, solo uno fue el correcto. El “all i pebre” llegó en un cuenco que parecía de cocina más que de restaurante, y a mi padre ni le gustó. Los tacos de corvina, aunque de buena pinta, estaban secos, y la costilla laqueada, ni hablar, dos huesos con patatas quemadas que ni siquiera estaban bien hechas. En fin, el arroz estaba pasable, pero después de todo lo que pasó, lo único que quería era salir de allí.
Lo mejor vino a la hora de los postres. ¡Un caos total! Nos ofrecían un par de opciones y de repente ya no quedaba la tarta de queso. Una jugada muy triste al final de una maratón de espera. Tuvimos que recordarles varias veces que faltaban cosas, y lo que menos pides en un sitio así es tener que estar persiguiendo a los camareros por los postres. La tardanza era ya ridícula, y cuando llegó la cuenta, ¡madre mía! Nos cargaron todo lo que había, hasta los cafés y unas raciones de jamón y queso que fueron una estafa. Nos dijeron que lo arreglarían con un buen precio y al final fue un desastre total en cuanto al servicio.
¿Y el ambiente? Pues te diré que dejó mucho que desear. A pesar de que el local podría tener potencial, la desorganización en cocina y sala fue evidente. Con mesas sin manteles, mal repartiendo los platos y una atención que dejaba que desear, ni te imaginas lo incómodo que resultó. Hay que decirlo: no fue una experiencia digna del día de Reyes y menos aún de lo que esperas de un restaurante con ese nombre. La Barra de Kaymus, en ese sentido, debería reconsiderar su enfoque si quiere ser un lugar al que la gente quiera volver.
Qué tipo de cocina se puede disfrutar en La Barra de Kaymus
Y hablando de La Barra de Kaymus, ya te debo contar, ¡no hay palabras suficientes para describir lo increíble que es comer allí! En un rincón tranquilo de Campanar, encuentras un lugar que combina un ambiente acogedor con una atención al cliente de primera. Es uno de esos sitios que te hace sentir como en casa, pero con una comida de 5 estrellas. ¿Te digo un secreto? Si tienes la oportunidad, no te pierdas los torreznos; son absolutamente brutales. Y ya se escucha el rumor de que las tellinas son otro manjar salvaje, así que organizaré una vuelta en temporada.
Ahora, es verdad que a veces hay que tener un poco de paciencia porque el servicio puede ser un poco lento, sobre todo entre semana, cuando parece que solo tienen a una persona para gestionar todas las mesas. Pero déjame decirte que, en cuanto llega la comida, se te olvida cualquier espera. Hemos probado un arroz que estaba sencillamente espectacular; me muero por repetirlo. Es como si cada bocado se fundiera en el paladar. A veces hay que esperar, pero la espera definitivamente vale la pena.
Y si hablo de su decoración, es un lujo. Están en el camino correcto: bien decorado, con buen gusto, y se nota que cuidan hasta el más mínimo detalle. Además, mientras compartes platos con amigos, la atención del personal te hace sentir como parte de la familia, siempre con una sonrisa y disposición para brindarte lo mejor. Puedes pedir un par de entrantes, un par de platos principales y, por supuesto, ¡no te olvides del postre!
¿Y qué tipo de cocina puedes disfrutar allí? La Barra de Kaymus se especializa en cocina de mercado, con un enfoque en productos fresquísimos y de mucha calidad. Desde ensaladas de tomate y atún hasta arroces y opciones más innovadoras como la corvina o el erizo gratinado, la variedad y la frescura son la clave. Y no puedo dejar de mencionar el pan de aceitunas que, según dicen, es uno de los mejores que hayas probado. Así que ya sabes, ¡todo un festín que tienes que experimentar!
Cuáles son algunos de los platos destacados en el menú de La Barra de Kaymus
Y hablando de La Barra de Kaymus, qué delicia de lugar, pasé un rato increíble allí. Andrés, un buen amigo, me invitó y debo confesar que me llevé una grata sorpresa. Desde que llegamos, el ambiente se sentía muy acogedor y ello fue solo el inicio. Los aromas y sabores que salían de la cocina son una experiencia en sí misma. ¡La atención fue de primera! Nos atendieron con un profesionalismo y amabilidad que realmente se agradece. Mil gracias por esa calidez, de verdad.
Ahora, si hablamos de lo que comimos, ¡vaya festín! Probamos una serie de platos que hicieron que volviera a recordar lo importante que es disfrutar de la buena comida. Recomiendo sin duda el vino RIPPA DORRII, que fue perfecto para acompañar. No olvides probar el Jin tonic; se nota que saben lo que hacen. Y claro, los postres fueron un cierre ideal para la noche. Esa tarta de queso fue un espectáculo, diferente a cualquier otra que haya probado antes. Definitivamente es un lugar al que pienso volver, y me atrevería a decir que... ¡GERNE WIEDER!
Aunque, honestamente, no todo fue perfecto. En nuestra visita pasada, la espera por los platos fue algo larga, casi una media hora hasta que nos sirvieron los primeros. Pero como bien dicen, vale la pena esperar si la comida es buena. Y lo fue. La tempura de coliflor, aunque no me conquistó por completo, vale la pena probarla, al igual que las osterias y las croquetas de espinacas y gambas. Y no te olvides del arroz del senyoret; ¡es un plato que definitivamente no puedes dejar pasar! Si buscas paella, asegúrate de pedirla con antelación, pero el senyoret te lo aseguro, es una maravilla.
Para aquellos que están pensando en qué comer allí, los platos destacados del menú irían desde la croqueta de pollo al ajillo hasta el chuletón, que promete ser una delicia. También no te puedes perder la ensalada de berenjenas, que es un soplo de frescura entre tantos sabores intensos. En resumen, La Barra de Kaymus es un lugar genial que se merece una visita. Y aunque en la última salida tuvimos un par de inconvenientes, la amabilidad del personal y el buen rollo del ambiente seguro que nos vuelve a traer por allí. ¡A probar esos sabores!
Qué significa que La Barra de Kaymus haya recibido un Bib Gourmand en la Guía MICHELIN 2025
Y claro, no puedo dejar de mencionar La Barra de Kaymus. Estuvimos allí y, wow, la experiencia fue increíble. El menú que tenían durante Valencia Cuina Oberta fue simplemente espectacular. En serio, no tiene nada que envidiarle a esos restaurantes con estrella Michelin. Lo que más me impresionó fue la ensaladilla rusa Kaymus; ¡tenéis que probarla! Los camareros fueron muy atentos y eso siempre se agradece. Por unos 30-40 € por persona, te llevas a casa una experiencia de 5 estrellas, tanto en comida como en servicio.
La verdad es que la comida fue un viaje de sabores. Empezamos con un menú degustación que nos dejó pidiendo más. La papada ibérica y la torrija fueron definitivos. Sabores suaves, pero al mismo tiempo intensos; ¡me encantó! Aunque, a veces hay que tomar ciertas opiniones con cautela. Escuché de alguien que tuvo una experiencia un poco más baja, diciendo que el servicio tenía sus fallos y que las alcachofas en tempura estaban bien, pero no deslumbraron. No sé, tal vez tuvieron un mal día o simplemente no supieron apreciar todo lo que ofrece Kaymus.
Lo curioso es que también hay gente que ha ido varias veces y sigue volviendo. Si repites, es que algo bueno hay. Yo opino lo mismo: la atención fue excelente, y la comida, riquísima. El arroz al horno es otra joya y la ensalada de tomate con codorniz merece una mención especial; si me haces elegir un postre, definitivamente me quedo con la torrija. ¡Una delicia!
Ahora, sobre el Bib Gourmand que ha recibido La Barra de Kaymus en la Guía MICHELIN 2025, eso significa que el restaurante ha sido reconocido por ofrecer una excelente relación calidad-precio. Es decir, no solo estás comiendo bien, sino que lo haces sin que tu billetera llore demasiado. Así que, si buscas un lugar donde disfrutar de una buena comida sin romperte la cabeza, ya sabes a dónde ir. ¡Definitivamente un sitio que hay que visitar!
Es La Barra de Kaymus un buen lugar para compartir momentos con amigos y familiares
La Barra de Kaymus es un sitio que definitivamente vale la pena conocer. Desde el momento en que entras, te envuelve un ambiente acogedor y cálido que te hace sentir como en casa. El personal es increíblemente amable y atento, siempre dispuesto a hacerte sentir cómodo. Si es tu primera vez, no te preocupes, porque aquí te reciben como si fueras un viejo amigo. Y la comida, ¡oh, la comida! Tienen una gran variedad de platos que seguro satisfacen todos los gustos. Además, los precios son bastante ajustados para la calidad y el servicio que ofrecen. La terraza es un plus genial, perfecta para esos días soleados, y si tienes que organizar un evento, su comedor independiente les da un toque especial.
En mi última visita, disfruté de su famoso menú degustación. Siete platos en total, con una combinación de entradas y un plato principal que me dejó sin palabras. El pan de aceitunas negras que traen es el acompañamiento ideal. La experiencia gastronómica fue realmente deliciosa. Sí, el vino no fue lo que más disfruté, pero eso no opaca lo bien que comí. Si está en tu lista de opciones, sin duda vale la pena, ya que todo lo que probé estaba en su punto. Imagínate un buen menú con seis pasos de entrantes y un postre que te deja queriendo más… ¡Es un punto a favor!
Ahora bien, si has escuchado críticas mixtas, no te dejes llevar del todo. Al final del día, las opiniones varían y cada experiencia es única. Hay quienes pueden haber esperado un poco más del local, pero lo que quedó claro es que hay muchas cosas buenas en el menú. La atención al cliente es sobresaliente, y eso suma mucho cuando sales a disfrutar con amigos o familia.
Así que, ¿es La Barra de Kaymus un buen lugar para compartir momentos con amigos y familiares? Absolutamente. El ambiente es genial, la comida satisface y el servicio es de los mejores que he visto. Si buscas un sitio donde todos puedan disfrutar y pasar un buen rato, este es definitivamente un lugar a considerar. ¿Quién no querría disfrutar de una buena cena rodeado de buena compañía y un trato excepcional? ¡No dudes en darle una oportunidad!
Ofrecen opciones de vino en La Barra de Kaymus
Y bueno, si estás pensando en ir a La Barra de Kaymus, te cuento que este sitio en Av. del Mestre Rodrigo, 44, Campanar, Valencia, tiene ese toque especial de un restaurante que sabe lo que hace. Con 4 estrellas, la alta cocina se hace presente en cada plato, que, por cierto, están presentados de una manera impecable. La calidad de la comida es muy buena, y te lo dice alguien que ya ha probado varias cosas en el menú. Aparte, el servicio es muy atento y agradable; te sentirás en casa en cuanto te sientes en la mesa. El local en sí es acogedor, aunque es un poco raro que solo haya cuatro mesas y el entorno sea una gran avenida con poco movimiento de gente.
Te juro que si eliges el menú degustación pequeño, no te vas a arrepentir. El dueño es un crack y te aconseja de maravilla. Una de las estrellas de mi experiencia fue el niguiri de pez limón; viene con una incrível crema de queso, una salsita de coliflor, y mermelada de gominola (o al menos eso creo), y la verdad, cuando vuelva, voy a pedir doble ración porque estaba espectacular. Y ni hablar del cordero, que se deshacía en la boca; hazme caso, todo estaba de 10. Además, la relación calidad-precio es ideal, lo que siempre es un plus.
Por otro lado, tampoco puedo ignorar las opiniones más críticas que he escuchado, sobre todo una que rezaba que la experiencia no había sido la mejor. Parece que el arroz a banda se les quemó, lo que definitivamente no es algo que quieras que pase en tu visita. Pero bueno, no hay lugar perfecto, ¿verdad? A veces, con un mal día y un plato quemado, se puede ir el encanto, pero en general, yo no me dejaría llevar solo por eso.
Y si te preguntas si ofrecen opciones de vino, la respuesta es que sí, hay buenos vinos en su carta. Así que, si decides ir, no dudes en maridar tu plato con un buen vino tinto de verano u otra opción que les presente. Pero por favor, asegúrate de que la calidad en la cocina esté al 100% para poder disfrutarlo al máximo. ¡No dudes en ir y compartir el amor por la buena comida!
La Barra de Kaymus tiene una buena selección de bebidas no alcohólicas
Y bueno, ya que estamos hablando de experiencias en La Barra de Kaymus, déjame contarte sobre nuestra visita. Era el día de Reyes, estábamos emocionados con el menú preestablecido y las expectativas por las nubes. Pero la realidad fue bastante diferente. La atención telefónica para hacer la reserva fue, sin duda, magnífica, pero eso fue lo mejor del servicio. Cuando llegó el momento de los platos, nos quedamos sin costillas laqueadas para casi la mitad de la mesa. Esa decepción fue batería pura, y la porción que me sirvieron estaba tan seca que realmente sentí que había pasado por el microondas. ¡Vaya forma de arruinar una celebración!
Y ni hablemos de los postres. La oferta era sorbete de limón o tarta de queso, pero cuando llegó nuestro turno, ya no quedaba tarta. Nos ofrecieron algunas alternativas, lo cual fue un detalle que agradecimos, pero después de esperar eternamente y ver que los postres nunca llegaban, decidimos que era mejor marcharnos. Al llegar la hora de pagar, incluso intentaron cobrarnos la reserva que ya habíamos pagado por adelantado, así que imagina lo frustrante que fue. En ese momento, nos fuimos sin probar lo que prometían en el menú. Un desastre total.
Por otro lado, he oído que La Barra de Kaymus también ofrece un ambiente tranquilo ideal para disfrutar de una buena conversación. Muchas personas han alabado la atención, y aunque una vez nos tocó un día en el que estaban justos de personal y se notaba, la cocina parecía cumplir con nota. Recuerdo que alguien me habló maravillas de la ensalada de berenjena y la paella. El precio, por cierto, está bastante bien; por unos 30-40 euros por persona, puedes comer con buena calidad.
En cuanto a la selección de bebidas no alcohólicas, he escuchado que tienen una buena variedad. Aunque no tengo detalles específicos sobre qué opciones exactas ofrecen, el hecho de que la cocina esté bien cuidada sugiere que también prestan atención a las bebidas. Así que si decides ir, podrías encontrar algo refrescante que se ajuste a tus gustos.
Es recomendable visitar la terraza de La Barra de Kaymus en verano
Entonces, pasando a uno de mis sitios favoritos en València, La Barra de Kaymus. Este lugar está en Av. del Mestre Rodrigo, 44, Campanar, y la verdad es que cada vez que lo visito, me sorprende. La atmósfera es super relajada y el servicio, ¡genial! Nacho Romero, que es el chef y dueño, realmente sabe cómo hacer que cada plato sea una experiencia. No tienes que ser gourmet para disfrutarlo, pero sí que te sentirás como uno después de probar sus creaciones.
Hablando de platos, el menú tiene un montón de opciones deliciosas que no te puedes perder. Por ejemplo, los arroces son una auténtica maravilla. Siempre frescos y con ingredientes de primera. Si eres de esos que ama llevarse algo rico a la boca, te recomiendo que pruebes el arroz meloso de marisco. Es como un abrazo para el paladar. Y no hablemos de los postres; el flan de chocolate es como una pequeña obra de arte en forma de dulce. Solo con eso ya vale la pena la visita.
Y déjame mencionar la decoración; tiene ese aire moderno y acogedor que te hace querer quedarte solo un ratito más. Si tienes la suerte de estar en la terraza en un atardecer veraniego, la experiencia se vuelve aún más mágica. Te prometo que será el lugar ideal para disfrutar de una buena cena. ¿Y en cuanto a la terraza en verano? La respuesta es un rotundo sí. Aparte del buen rollo que se respira, el ambiente al aire libre, bajo las luces y con una brisita suave, hace que cada bocado sepa aún mejor. Así que, si estás pensando en un plan para estos días de calor, no dudes en acercarte a La Barra de Kaymus. ¡No te arrepentirás!








