
La Terraza Voramar en Benicàssim es un auténtico tesoro gastronómico que lleva deleitando a los comensales desde 1930. Este restaurante, ubicado en P.º Pilar Coloma, 1, justo a pie de playa, es el sitio perfecto para disfrutar de una cocina mediterránea que combina lo clásico y lo innovador. Imagínate saboreando un arroz Benicàssim preparado por verdaderos maestros arroceros, mientras sientes la brisa marina y el sonido de las olas de fondo. Y lo mejor, ¡no necesitas reserva!
Aquí puedes empezar el día con unos exquisitos desayunos o elegir entre una variedad de bocadillos y hamburguesas gourmet para el almuerzo o la cena. Además de los platos de mariscos y pescados frescos, la carta incluye tapitas irresistibles y postres como la crema catalana y el tiramisú que no querrás perderte. La Terraza Voramar es más que un restaurante, es un lugar donde cada comida se convierte en una experiencia memorable en buena compañía.
La Terraza Voramar
Horarios La Terraza Voramar
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–24:00 |
| miércoles | 8:00–24:00 |
| jueves | 8:00–24:00 |
| viernes | 8:00–24:00 |
| sábado | 8:00–24:00 |
| domingo | 8:00–24:00 |
| nan | 8:00–24:00 El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Terraza Voramar
Dónde se ubica la Terraza Voramar en Benicàssim
¡Hey, amigos! Si estáis buscando un lugar chulo para comer en Benicàssim, no podéis perderos La Terraza Voramar. Está en P.º Pilar Coloma, 1, 12560 Benicàssim, Castellón, justo frente al mar, y la verdad es que el ambiente es simplemente espectacular. Ojo, que a veces puede que tengáis que esperar un rato, así que si vais en grupo, mejor que pidáis que os apunten desde el principio. ¡Lo agradeceréis!
He estado por allí sobre las 13:00, y aunque había seis personas delante, la espera valió la pena. La comida está deliciosa, sobre todo el pescaito: ¡no os olvidéis de probar los boquerones y la fritura! En general, la calidad de los platos es bastante buena, aunque el precio por persona ronda los 60-70 €. Todo esto viene acompañado de un servicio bastante profesional, así que no hay queja en ese sentido.
Ya os aviso, encontrar aparcamiento puede ser un dolor de cabeza, así que preparad un poco de paciencia. Los espacios son limitados, pero hay opciones de aparcamiento gratuito en la calle. Si tenéis suerte, tal vez encontréis un sitio cerca. Después de la comida, sí que es un alivio saber que los baños están limpios, lo que siempre suma puntos cuando se trata de restaurantes.
Y si buscáis algo más relajado, este fin de semana bajamos a cenar algo después de estar en el hotel. Los sofás de mimbre frente al mar son el lugar ideal para disfrutar de unas patatas bravas sin gluten y unos gin tonics. El servicio fue rápido y encantador, y definitivamente volveremos, aunque no estemos alojados allí.
Así que, ya sabéis, si queréis disfrutar de una buena comida en un ambiente envidiable, La Terraza Voramar debe estar en vuestra lista de pendientes. No os olvidéis de la dirección: P.º Pilar Coloma, 1, 12560 Benicàssim, Castellón. ¡Buen provecho! ️
Desde cuándo está abierto el restaurante Terraza Voramar
Bueno, ya te conté un poco sobre la Terraza Voramar y su ambiente, pero hay más que rascar. Pasé un rato esperando para entrar y la verdad es que los precios me parecieron un poco exagerados. Casi 10€ por un botellín, y no hablemos del cuenco de aceitunas, que eran del supermercado por 2,75€ y las patatas de bolsa que cuestan 3,20€. En fin, que para lo que era, la cuenta se sentía un poco como una tomadura de pelo. Estábamos ya bastante colmados de esperar, porque la cola para la terraza era larga, pero una vez sentados, el espacio se veía muy agradable.
La comida, la verdad, no me dejó impresionado. Pedimos un pequeño picoteo y los calamares estaban fríos y las bravas eran sosas. Para ser un sitio con 3 estrellas, esperaba un poquito más. Eso sí, los camareros eran muy simpáticos, aunque se notaba que estaban un poco saturados, porque la tardanza en traer las cosas era notoria. Al final, tuvieron el detalle de invitarnos a los cafés, ya que tuvimos que esperar casi 25 minutos para que los sirvieran. La nota de comida la dejo en un 2 y de servicio en un 4, porque a pesar de todo, la atención era buena.
Sin embargo, no todas las experiencias son así. Hay gente que ha ido y ha vuelto encantada. Hoy mismo, un grupo fue dos veces, primero solo a tomar una cerveza y luego a comer. Llevaban un carrito de bebé y les dejaron sentarse donde quisieran, ¡eso siempre es un buen gesto! La comida, en ese caso, era deliciosa, con entrantes como croquetas, y platos principales que incluyen brochetas de pollo yakitori y tataki de salmón, todo presentado de tal manera que dan ganas de repetir. Y, aunque ya estaban llenos, pidieron postre y se deleitaron con torrijas caseras con helado de leche merengada. Esas cosas siempre cuentan, ¿verdad?
Lamentablemente, no todo el mundo ha tenido suerte. Hay quienes han pasado por un servicio inexistente y platos que llegan fríos. La experiencia es un poco montaña rusa en cuanto a opiniones. Una persona mencionaba que a pesar de que el lugar es precioso y perfecto para fotos, el servicio y la comida han dejado mucho que desear. Por eso, si vas a la Terraza Voramar, ya sabes que puede ser un gran acierto o un gran desencanto.
Y para que lo sepas, este restaurante Terraza Voramar, que ya está ubicado en el Paseo Pilar Coloma desde hace tiempo, se ha ido estableciendo a lo largo de los años, y aunque ha tenido sus altibajos, sigue siendo un punto de referencia en Benicàssim para quienes buscan un lugar al lado de la playa. Así que, si decides probar, ¡espero que tengas una experiencia más cercana a la segunda que a la primera!
Qué tipo de cocina ofrece la Terraza Voramar
El otro día, en una noche que prometía ser chula, decidimos darle una oportunidad a La Terraza Voramar, un restaurante en el Hotel Voramar, en pleno Benicàssim. La verdad, al principio todo marchaba bastante bien y la comida estaba rica. Pedimos unos boquerones y un pescaíto frito que estaban para chuparse los dedos. ¿Sabes esas cenas en las que el ambiente es perfecto y todo fluye? Pues así fue, hasta que llegó el momento de la verdad, es decir, cuando ya quedaban pocas mesas y empezó el mal rollo.
Justo cuando todo parecía ir bien, apareció Marieta, una de las camareras, con una actitud que no podíamos creer. Nos soltó un “NO SE PUEDE FUMAR MARIHUANA” que nos dejó a todos en shock. ¡Pero, por favor! Estábamos fumando cigarrillos, no íbamos a hacer una fiesta rave en plena cena. En ese momento, otro camarero, un tal Marc (que no sabemos si se creía el rey del local o qué), empezó a gritar que él era el culpable. Todo esto sucedía mientras la camarera se retiraba con el orgullo herido y decía: “ESTÁIS AVISADOS”. ¿Hacía falta tanta actitud? La situación se volvió incómoda y absolutamente innecesaria.
Después de eso, decidimos hablar con la encargada, quien nos pidió disculpas y reconoció que la actitud de Marieta había sido totalmente inapropiada. Pero, ¿sabes qué? La gota que colmó el vaso fue cuando, al final, el mismo Marc se despidió de nosotros con un “ADIÓS” gritón y chulesco, mientras los demás camareros se reían entre ellos. La verdad es que nos quedamos con una sensación de humillación y decepción, aún más sabiendo que éramos clientes habituales. Al final, decidimos que no iba a ser posible volver a este lugar que, a pesar de su buena comida, se había mostrado tan poco profesional.
Para aquellos que no lo sepan, la cocina de La Terraza Voramar se centra en disfrutar del pescado fresco y platos de mar con un toque auténtico. Pero, con un servicio así, cualquier receta se puede arruinar. ¿De verdad merece la pena? Con este tipo de atención, estamos más que listos para buscar otro sitio que valore a sus clientes y no trate tan mal a quienes han sido leales durante años.
Es necesario hacer reserva para comer en la Terraza Voramar
Ya te contaré un poco más sobre La Terraza Voramar. La última vez que fuimos, nos encantó el ambiente: todo muy bonito y tranquilo. La terraza es perfecta no solo para comer bien, sino también para relajarte disfrutando de unas vistas impresionantes. Imagina estar allí disfrutando de un brunch mientras sientes la brisa marina. La comida estaba deliciosa, ¡ni te cuento lo que fue esa merienda! Y lo mejor de todo, el personal era súper amable, lo que siempre hace que la experiencia sea aún mejor. Volveremos seguro, ¡no me cabe duda!
Aún así, tengo que ser honesto. He oído comentarios de que la calidad ha bajado un poco, especialmente cuando se trata de platos como el entrecot. Varias personas mencionaron que el vino llegó frío y duro, y eso puede ser un bajón, la verdad. Pero lo que realmente me choca es que cobren el pan por separado y que te traigan dos trocitos sin nada. Espero que tengan en cuenta estas críticas, porque el lugar tiene tanto potencial y sería una pena que lo echaran a perder.
Sobre el servicio, la experiencia puede ser un poco variable. Si tienes tiempo, puede que no sea un problema, pero hay quienes han tenido que esperar un buen rato para ser atendidos, un rollo si tienes hambre, ¿verdad? A veces el servicio juega en contra de un lugar tan bonito. Pero bueno, con un par de mejorías, este sitio podría volver a ser el favorito de muchos.
En cuanto a si necesitas hacer reserva para comer allí, no tengo muy claro cómo está la cosa últimamente. Por lo que dicen, si vas en un día tranquilo quizás no hace falta. Pero si quieres asegurarte de tener mesa, especialmente en fin de semana o en temporada alta, mejor reserva. Así evitas sorpresas y puedes saborear tu brunch sin preocupaciones.
Qué platos destacan en la carta de la Terraza Voramar
La Terraza Voramar es uno de esos lugares que siempre te deja con una sonrisa, y no solo por las vistas increíbles al mar. Ya sabes, ese sitio donde puedes ir con amigos, pareja o incluso solo, y siempre te vas satisfecho. La comida es de diez, y aunque no permiten reservas (un pequeño punto en su contra, lo sé), el ambiente que se respira ahí hace que valga la pena la espera. Te recomiendo que llegues un poco antes de las horas puntuales. ¡Así te puedes tomar algo mientras disfrutas del paisaje! Si hay cola, paciencia, que merecerá la pena.
Lo que más me encanta de la Terraza es el trato del personal, ¿verdad? Especialmente Manuel, siempre con una sonrisa, incluso cuando la terraza está a tope. No importa lo estresante que se ponga el servicio, él siempre se las arregla para hacerte sentir cómodo y bien atendido. Vamos bastante y aunque ha habido algún que otro día complicado con la atención, en general la amabilidad del equipo es un gran punto fuerte. Estoy seguro de que su juventud y energía les ayudarán a mejorar en esos días difíciles.
Hablemos de comida, que al final es lo que importa, ¿no? Aquí los platos recomendados son una delicia: no puedes dejar de probar el secreto, que está para chuparte los dedos, y el pescaíto frito, que es todo un clásico. Si te gustan las tapas, los boquerones y las bravas son un must. Y si tienes un paladar más aventurero, te diría que pruebes la sepia sucia y la carne mechada en bao. En general, los precios están en un rango bastante asequible, 20-30 € por persona, así que vas a salir más que satisfecho.
Así que ya sabes, la próxima vez que estés en Benicàssim, ¡no dudes en pasar por la Terraza Voramar! Asegúrate de tener un poco de paciencia en la espera, pero créeme, ¡cada bocado compensa con creces!
Ofrecen desayunos en la Terraza Voramar
¡Y es que la Terraza Voramar se ha convertido en uno de esos lugares que no te puedes perder si estás en Benicàssim! Ya sea para desayunar, comer o cenar, este sitio lo tiene todo. Imagina estar en primera línea de playa, sintiendo la brisa marina, y disfrutando de una comida que, aunque no sea de estrella Michelin, cumple con creces. La comida está bien, con precios que oscilan entre los 10 y 20 € por persona, lo que no está nada mal para lo que ofrecen. Punto extra por el ambiente: limpio, acogedor y con vistas que te dejarán sin aliento.
La paella de Castellón que sirven es una delicia, y ni hablar de los vinos que tienen. Puedes irte a lo seguro con un par de frituras de pescado para acompañar, ya que son raciones ricas y saladas, perfectas para compartir (o no, si te los quieres comer todos tú solito). Eso sí, ojo con el servicio; hay que tener paciencia porque en ocasiones se puede hacer un poco largo. Pero cuando llega la comida, esa sensación de estar en la playa y disfrutar de buena compañía hace que todo valga la pena.
Lo que me flipó de mi experiencia fue cenar escuchando el suave murmullo de las olas. Si tienes la suerte de encontrar sitio, porque en las temporadas altas suele estar bastante lleno. Pero luego, tienen una zona más tranquila para clientes del hotel, aunque es más oscura. La carta tiene de todo: desde ensaladas frescas hasta hamburguesas y bocatas. Ahora, no esperéis una cocina de alta gama, ¿eh? Es nivel medio, pero hay platos que sorprenden, especialmente las mezclas en las ensaladas. ¡Un 10 para la ensalada mixta!
Y ya que lo mencionas, sí, ofrecen desayunos en la Terraza Voramar. Perfecto para empezar el día con una buena taza de café y algo rico mientras contemplas el amanecer sobre el mar. Así que si te despiertas con ganas de un buen brunch, no dudes en pasar. Es un lugar donde puedes relajarte y preparar el cuerpo para seguir disfrutando del día en la playa. ¡Definitivamente, un sitio recomendable!
Qué opciones hay
Y claro, no podemos olvidar La Terraza Voramar. Ese lugar es un verdadero hallazgo a pie de playa, ideal para relajarse y disfrutar de una buena comida. Lo mejor es que, al ser un sitio tan chulo, si vas en temporada baja, puedes tener la suerte de pillarlo tranquilo y con una vista espectacular. Cuando hay mucha afluencia, la cosa se complica, ya que hay que hacer cola para conseguir mesa. Pero hoy, que no había mucha gente, era perfecto para sentarse a saborear un buen plato con amigos.
La carta es bastante variada, con algunos entrantes y bocadillos para elegir. Puedes empezar con una fritura de pescado que, si bien no tiene mucha variedad, es de buena calidad. Además, no te pierdas los tacos de carrillera que son simplemente increíbles; ese plato se lleva un diez seguro. Mientras tanto, el servicio es bastante atento y te hacen sentir como en casa. Hay quienes podrían querer más tiempo para disfrutar de los platos, ya que a veces lo llevan todo muy rápido, pero con el buen ambiente y las risas, eso se olvida fácil.
Hablando de ambiente, la Terraza Voramar tiene ese toque relajado que no abrumaba y se podía conversar fácilmente. La música suave de fondo y la vista al mar te hacen sentir como si todo fuera perfecto. Sin embargo, hay que mencionar que el nivel de ruido es bajo, así que puedes disfrutar de una plática animada sin problemas. Eso sí, si planeas ir en grupo de 3 a 4 personas, te recomiendo pensar en cositas para reservar mesa, en especial si te acercas en fin de semana.
Y por si te preguntas, '¿qué opciones hay?', puedo decirte que hay un montón. Puedes optar por un buen plato de fritura, un poke de salmón que combina bien los sabores, o quizás probar el pita de cochinillo pilbil (aunque a algunos no les convenció mucho). Los precios son razonables, entre 10 y 30 € por persona, dependiendo de lo que pidas. Así que, si estás cerca de Benicàssim, definitivamente anímate a dar un paseo por la playa, disfrutar de la buena comida y quizás, después, darte un tour por Villa Elisa para admirar esas construcciones tan características de la zona. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de bocadillos y hamburguesas se pueden encontrar en el menú
Y bueno, si estás pensando en hacer una parada en Terraza Voramar, ¡hazlo! La verdad es que el ambiente allí es increíble. Estás a solo unos pasos del mar, sintiendo la brisa marina y disfrutando de esa vista que quita el hipo. Ideal para relajarse después de un día en la playa. La terraza es muy acogedora y, aunque a veces hay que esperar un poco porque no aceptan reservas (lo que puede ser un rollo), la espera vale mucho la pena. Cada vez que venimos, nos lo pasamos genial, aunque en temporada alta es casi imposible no hacer cola los fines de semana.
En lo que respecta a la comida, hay mucha variedad y los sabores suelen ser bastante buenos. No esperes un espectáculo gastronómico de alta cocina, pero te aseguro que esos bocados llegan a satisfacer. Nos encanta probar las ensaladas, que están llenas de frescura y son una buena opción para compartir. Sin embargo, ten presente que el menú está lleno de sándwiches y bocadillos, así que, si buscas algo gourmet o platos más elaborados, puede que te quedes con las ganas.
En cuanto al servicio, el personal es joven y amable, pero hay que tener algo de paciencia. De vez en cuando, la comida tarda un poco más de la cuenta, pero se compensa al estar rodeado de un paisaje tan sublime y con buena compañía. La relación calidad-precio también está bastante bien; es un rollo que las botellas de agua sean tan pequeñas y caras, pero bueno, todo tiene su precio cuando estás en un sitio tan chulo. Si vas a probar un bocadillo, no te pierdas el clásico de atún o alguna de las hamburguesas, que siempre son un acierto. Así que, ya sabes, ¡un planazo para un día en Benicàssim!
La Terraza Voramar ofrece opciones de mariscos y pescados frescos
La Terraza Voramar se ha vuelto un lugar icónico para quienes disfrutamos de un buen rato a la orilla de la playa. Si tienes ganas de un brunch con amigos, es el sitio perfecto. En su magnífica terraza, la vista al mar es un espectáculo que complementa la experiencia culinaria. Te advierto que, si no llegas pronto, es probable que te enfrentes a una cola de espera considerable, más de una hora, para conseguir mesa, así que planifica bien tu visita. Una vez dentro, te garantizo que la comida bien vale la pena.
Hablando de la comida, hay una mezcla de opciones que no puedes dejar pasar. Te recomiendo probar sus boquerones y esas patatas bravas con una salsa verde que tiene un toque especial: su sabor a berenjena puede ser un poco raro al principio, pero le da un giro interesante. Además, el precio es bastante razonable, alrededor de 24 € para compartir entre un par de amigos, ¡comida y una bebida! Si estás pensando en un sandwich o fritura de pescado, no dudes; lo que comes es siempre muy bueno.
Un plus son los niños: ¡son bienvenidos! La mayoría de las opciones en el menú son kid-friendly, y la experiencia se vuelve aún mejor cuando puedes disfrutar del ambiente relajado, con el sonido de las olas y el aire fresco. Por cierto, aunque suele ser complicado encontrar plaza para aparcar, hay un parking gratuito muy cerca, así que no te preocupes demasiado por eso.
En cuanto a los mariscos y pescados frescos, sí, ¡la Terraza Voramar tiene un buen repertorio! Si te flipan las opciones de marisco, aquí te encontrarás con delicias frescas garantizadas. Los mismos boquerones que tú puedes pedir son justo un ejemplo de lo que hacen bien. Así que si eres amante del producto del mar, ya sabes que tienes que darte una vuelta por aquí. ¡Te va a encantar!








