
El Mesón El Viscayo, ubicado en Camino de la Bola 2528 en Castalla, Alicante, es ese lugar acogedor y con encanto donde te sientes como en casa desde el minuto uno. La decoración es pura tradición castiza, lo que le da un toque especial. Si vas en coche, no te preocupes por el aparcamiento, porque cuentan con un parking privado. Así que puedes llegar y disfrutar sin preocupaciones.
La comida es otro de los puntos fuertes, con un menú de 30 euros que incluye bebida ilimitada y una selección de embutidos que puedes elegir entre crudos o a la brasa. Además, no te pierdas el gazpacho manchego, aunque puedo decirte que he probado otros mejores. Por si fuera poco, la cena viene acompañada de fruta fresca para cerrar la experiencia. Con una calificación de 4.3 de 5 en Restaurant Guru y más de 2,000 reseñas que atestiguan su calidad, este es un sitio que definitivamente deberías explorar.
Mesón El Viscayo
Horarios Mesón El Viscayo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| miércoles | 13:00–16:00 |
| jueves | 13:00–16:00 |
| viernes | 13:00–16:00 |
| sábado | 13:00–17:00 |
| domingo | 13:00–17:00 |
| nan | 13:00–16:00 El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mesón El Viscayo
Dónde se encuentra el Mesón El Viscayo
¡Hola, amigos! Si están buscando un lugar increíble para disfrutar de una buena comida, de verdad tienen que probar Mesón El Viscayo en Camino de la Bola 2528, 03420 Castalla, Alicante. Este sitio se ha ganado el corazón de muchos, ¡incluido el mío! Cada vez que voy, salgo encantado. Me encanta el servicio que dan, son muy atentos y siempre hacen que me sienta como en casa. Además, su comida es espectacular. Por lo general, la experiencia es 5 estrellas en comida y servicio. ¡No puedo dejar de recomendarlo!
Una de las grandes cosas que tienen es el tema del buffet de embutidos, donde puedes servirte todo lo que quieras. Y eso no es todo, ¡también tienen carne a la brasa! Si eres amante del embutido, este es tu paraíso. La parte del gazpacho es otro nivel. Cada vez que voy, disfruto de su gazpacho manchego sobre tortilla de pan casero, ¡una auténtica delicia! Y si eres como yo que te gusta comer hasta reventar, ¡mejor ve con el estómago vacío!
Para las familias, hay un detallito: aunque no tienen mucha variedad para niños, los camareros son súper comprensivos y se aseguran de que los peques estén cómodos. Mi hijo se puso contento con sus patatas y algo a la plancha, junto con un poco de embutido. Así que si tienes niños, no te preocupes, ¡también piensan en ellos!
Ah, y no se olviden de dejar espacio para el postre, eso sí; fruta variada cortada en porciones y un delicioso licor de la casa son el cierre perfecto para una comida tremenda. Así que ya saben, si quieren disfrutar de un ambiente genial con amigos o familia, no duden en hacer una reserva en Mesón El Viscayo. ¡Les prometo que no se van a arrepentir!
Cuál es la dirección exacta del Mesón El Viscayo
Y ya te digo, si buscas un lugar espectacular para disfrutar después de una buena caminata, el Mesón El Viscayo es el sitio ideal. Llegamos hambrientos, sudorosos y con ganas de devorar todo lo que se nos pusiera enfrente. Desde el primer bocado, la comida nos sorprendió, especialmente ese gazpacho de lujo que nos sirvieron como un aperitivo, un toque perfecto para ajustar el salado al paladar. Además, el alioli estaba tan suave y sabroso que no podíamos dejar de mojarlo con el pan casero. Ufff, tremendo.
Y no es solo eso, la atención fue simplemente de 10. Los camareros y camareras son una joya, siempre dispuestos a ayudarte y asegurarse de que todo esté a tu gusto. Si estás pensando en ir, asegúrate de reservar con 3 o 4 días de antelación, porque te aseguro que un sábado te quedas sin mesa si no te organizas antes. Los fines de semana tienen dos turnos para comer, así que elige el tuyo. ¡Ah, y ve con mucho hambre! Porque además de la impresionante selección de embutidos, la bebida es ilimitada. ¡Qué más se puede pedir!
Hablando de los embutidos, tenías que ver cómo cuelgan del techo, y tú mismo te sirves, así que es fácil perder la cuenta de cuánto comes. Pero hey, ¡no es para menos! Todo está delicioso y también el postre, que está incluído en el menú cerrado. ¿Y el precio? Entre 30 y 40 € por persona es una verdadera ganga por la calidad que ofrecen.
Así que ya sabes, si te preguntas cuál es la dirección exacta del Mesón El Viscayo, apunta: Camino de la Bola 2528, 03420 Castalla, Alicante. No te arrepentirás, ¡te lo prometo! Perfecto para disfrutar de un día en la naturaleza seguido de una comida de campeonato.
Qué tipo de ambiente tiene el Mesón El Viscayo
Si estás cerca de Camino de la Bola 2528 en Castalla, Alicante, no te puedes perder el Mesón El Viscayo. Es uno de esos lugares que, cuando entras, te hace sentir como en casa. Desde el momento en que pones un pie en el restaurante, el trato cercano del dueño te envuelve y te hace sentir que estás en un sitio especial. Sus explicaciones sobre cómo disfrutar de cada plato son la guinda del pastel. Te garantizo que no te arrepentirás de hacer una parada aquí, ¡es obligatorio si pasas por la zona!
La comida, oh Dios mío, ¡ni siquiera sé por dónde empezar! Si no has probado el gazpacho típico del pueblo, entonces no has vivido. Es fresco, sabroso y perfecto para cualquier ocasión. Y ni hablar de la carne asada… ¡un verdadero manjar! Con precios entre 30 y 40 euros por persona, es una verdadera ganga considerando la calidad. Y la diversión no se queda atrás; el dueño incluso nos hizo unos trucos de magia que nos dejaron boquiabiertos. ¡Esos detalles hacen que la experiencia sea inolvidable!
Lo que más me sorprendió fue la experiencia auténtica que te regala El Viscayo. Pedí un gazpacho manchego que venía en una base de pan crujiente que absorbía todos los sabores. La presentación era rústica, pero tenía ese algo especial que la hacía única. Y, ojo, que las salchichas venían por separado, así que tú decides cómo guiarte en el plato. Entre 20 y 30 euros te vas lleno y con una sonrisa de oreja a oreja.
Ahora bien, hablemos del ambiente. El Mesón El Viscayo tiene ese toque de calidez rústica que te invita a quedarte más tiempo de lo planeado. Es ideal para grupos de todos los tamaños, así que puedes ir con tus amigos, tu familia o incluso a esa cena romántica que llevabas planeando. Aunque el nivel de ruido puede ser alto, resulta fácil mantener una conversación. Y buen dato: ¡hay muchas plazas de aparcamiento y es gratuito! Así que, si estás pensando en una buena comida en un lugar que se siente como comunidad, ya sabes dónde ir. ¡Acércate y disfruta!
El Mesón El Viscayo ofrece servicios de aparcamiento
No puedo dejar de hablar de El Mesón El Viscayo. La última vez que fui, estuve con un par de amigos y, honestamente, no hemos parado de comentar sobre la experiencia. La atención que recibimos fue espectacular; todos los trabajadores son súper amables y lo hacen sentir como en casa. La comida... ¡vaya pedazo de comida! Comimos el famoso gazpacho manchego, que estaba simplemente *espectacular*, y lo mejor es que te lo tiran unlimited a la mesa. Eso de comer gazpacho hasta quedar satisfecho es lo mejor, ¿verdad?
Y los embutidos, ¡no me hagas empezar! Tanto el crudo como el de brasa fueron un verdadero festín. Te cuelgan esos embutidos para que tú mismo te sirvas lo que quieras, lo que lo hace aún más divertido. Recuerdo que incluso el dueño se acercó para hacernos un par de trucos de magia mientras comíamos. ¡Es un sitio único! Y si hablamos de precios, entre 30 y 40 euros por persona, pero vaya que vale cada céntimo.
Si decides visitar este mesón, ten por seguro que aquí vas a salir rodando. La fruta de postre fue otra de esas cosas que no te esperas; estaba increíble. Así que ya lo sabes, reserva con antelación porque se llena rápido. Ah, y si te preguntas si hay aparcamientos, la buena noticia es que cuentan con varias plazas libres y aparcamiento gratuito. Así que, ¡no hay excusas para no ir! Realmente, estoy deseando volver a este sitio y seguir disfrutando de su magia.
Disponen de parking privado en el establecimiento
Y, la verdad, que si eres de los que disfrutan de una buena comida, el Mesón El Viscayo es todo un festín. No solo es que tengan los gazpachos más míticos de la provincia, sino que la manera en que los preparan es un arte. Puedes comer de todo, pero cuando llegues a los gazpachos de conejo y pollo, ¡prepárate para alucinar! Te aseguro que el servicio te va a rodear de tortas hasta que ya no puedas más, y el camarero con una sonrisa en la cara te preguntará si quieres más. Total, aquí la idea es comer y disfrutar.
Y no te olvides de los embutidos que cuelgan del techo, que no solo son un espectáculo visual, sino que son una delicia. La experiencia de cortarlos tú mismo le da un toque especial, ¿verdad? Acompáñalos con un buen pan tostado con alioli y unas olivas de cuquillo que son la bomba. Si pensabas que eso era mucho, ¡espero estés listo para un banquete! La bebida es ilimitada, así que ya te imaginas lo bien que lo pasamos con cerveza, vino y refrescos.
Y para terminar, no dejes pasar el postre que incluye un buen plato de fruta fresca para intentar equilibrar la comida (aunque lo dudo, ¡porque el gazpacho es casi un pecado!). Y si te atreves, prueba a añadirle miel a la torta de gazpacho. Es un bocado que te hará cuestionar todo lo que sabías de la comida. Además, no olvidemos esa infusión de hierbas, el chichirigüiqui, que es como un remedio mágico para cualquier malestar que tengas. Vamos, que todo esto por 33€ por persona y 12€ para los niños, que se lo pasarán pipa, sobre todo con tanto embutido.
Por cierto, si estás pensando en visitar, el ambiente es súper divertido gracias al dueño, que además hace truquitos de cartas entre plato y plato. ¡Vais a reír mucho! Y si te preguntas si tienen parking privado... pues todavía no hay información sobre eso, pero lo mejor es que verifiques al llegar o llamando antes para estar seguros. ¡De lo que sí puedes estar seguro es de que volverás con la panza llena y una gran sonrisa!
Cuál es el precio del menú en el Mesón El Viscayo
Si te digo que Mesón El Viscayo es como un pequeño tesoro escondido en Castalla, ¡no me creas, ve a probarlo tú mismo! El pasado domingo, nos lanzamos a la aventura de comer allí y, sinceramente, fue una de esas experiencias que vale la pena compartir. Con su menú cerrado de 30 euros, la cosa ya empieza bien, pero lo mejor está en el sabor y en la atención. Al entrar, te reciben con barra de pan tostada y aceite. ¡Es casi un pecado no mojarlo en ajo o disfrutarlo con los deliciosos embutidos que cuelgan del techo! Y lo más divertido es que tú mismo puedes decidir si te lo preparan a la brasa o lo comes crudo.
El dueño, todo un personaje, ronda las mesas haciendo trucos de magia. Es como si estuvieras en una película: saboreas el gazpacho servido sobre una torta de pan caliente, ¡y lo mejor es que puedes repetir cuantas veces quieras! No te olvides de la torta, que al terminar te la schicken, y le untan miel. ¡Eso es toda una delicia!
Para ayudar a digerir todo ese festín, te ponen un plato variado de fruta, que quizás no estaba a la altura del resto de la comida, pero podemos perdonarlo porque, ¡vamos! Tienes una infusión de hierbas que te deja con una sonrisa en la cara. Así que, lo que necesitas saber es que si buscas un sitio donde te cuenten una historia mientras comes, este es tu lugar. Si te preguntas, “¿cuánto cuesta el menú en el Mesón El Viscayo?”, la respuesta es simple: 30 euros por una experiencia que, créeme, no vas a olvidar. ¡No dudes en hacerte una escapada!
Qué incluye el menú de 30 euros
Te cuento que el Mesón El Viscayo es todo un hallazgo. Desde que entras, ya sientes ese ambiente acogedor y auténtico de bar-restaurante que invita a disfrutar. Primero, esa barra de embutidos alicantinos... ¡madre mía! Puedes cortar tú mismo lo que quieras, así que imagina lo que es salir de allí rodando y con el estómago más que contento. Sin mencionar que puedes optar por que te los hagan a la plancha o brasa. Es genial sentirte como en casa, ¿no? Además, el gazpacho manchego... ¡es sin duda de los mejores que he probado! Y aquí la repetición de platos es la norma, así que no te cortes.
Los precios son bastante razonables, entre 20 y 30 euros por persona. Pero lo mejor de todo es que aquí nadie se preocupa por los límites de la bebida. Te aseguro que el servicio es de cinco estrellas, ¡y los camareros están súper atentos en todo momento! Me encantó la forma en que te tratan, siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudarte a escoger lo mejor del menú. La clientela se siente como en familia, lo cual es un gran punto a favor.
Ahora, si hablamos de postres, no te vayas sin probar el surtido de fruta. Están deliciosos y son perfectos para aligerar un poco después de tanto festín. Y no sería un verdadero festín sin el típico digestivo de hierbas que te ofrecen al final, un toque ideal para coronar la experiencia. Eso sí, asegúrate de estar allí cuando el dueño, con sus 91 años, salga a compartir un poco de su historia y, si tienes suerte, ¡su truco de magia que te dejará boquiabierto! En definitiva, es un sitio que no debes dejar de visitar.
En resumen, el menú de 30 euros incluye un buffet de embutidos donde puedes servirte lo que quieras y disfrutar del gazpacho manchego sobre torta de pan casero. También tienes la opción de repetir las veces que desees, además de un postre de fruta y un digestivo de hierbas al finalizar. Así que, ¿a qué esperas? ¡Ve a disfrutar de esta experiencia gastronómica!
Hay opciones de bebida incluida en el menú
¡Qué buen rollo es hablar del Mesón El Viscayo! Aunque no hayas ido nunca, seguro que con lo que te voy a contar te dan ganas de lanzarte a la aventura culinaria. Desde que pones un pie allí, el ambiente es super agradable, sobre todo porque todos son muy atentos y te hacen sentir como en casa. Y hablando de casa, cuando pidas algo para comer, prepárate porque hay que ir con ganas de comer. La comida tradicional que sirven es sencillamente increíble, como su famoso gazpacho manchego que, aunque un poco hipercalórico, es tan bueno que te hará querer más, incluso cuando crees que ya no puedes con más.
Ahora, vamos a hablar un poco de los detalles que hay que tener en cuenta. El precio por persona ronda entre 30 y 40 €, pero créeme que merece la pena. Te dan acceso a un festín donde puedes pedir todas las bebidas que quieras, alcohólicas o no. Así que no te preocupes por quedarte seco, aquí la invitación es a disfrutar. Cada vez que he ido, he comenzado picando embutidos que, por cierto, puedes llevarte a la cocina o disfrutar directamente en la mesa con un pan de la casa que está para morirse.
No sé si te gusta el postre, pero después de ese gazpacho no vas a querer perderte la torta de pan bañada en miel, que es una explosión de sabores insuperable. Luego, como si fuera poco, te sacan una rica ensalada de frutas y un té de la casa para cerrar la comida con broche de oro. El dueño es un crack; siempre está por ahí con su sonrisa y a veces se le ve jugando a cartas, ¡un auténtico personaje! Definitivamente es el mejor lugar donde he comido longaniza y gazpacho en mi vida. Estoy contando los días hasta poder volver.
Y sí, en cuanto a tus dudas sobre las bebidas, ¡no te preocupes! Con el menú tienen opciones de bebida incluida, así puedes acompañar cada plato a tu gusto sin preocuparte del coste extra. Solo relájate y disfruta de la experiencia. ¡Espero que te animes y vayas pronto!








