
Bar Las Palmeras es el sitio ideal para disfrutar de cocina tradicional con un toque moderno en Piles. La carta está repleta de platos típicos de la región, como la famosa paella valenciana, fideuà y arroz a banda, todos hechos con ingredientes frescos de alta calidad. Si buscas un lugar donde cenar de forma informal, sin duda aquí encontrarás opciones que van desde ensaladas hasta carne y platos vegetarianos, todo con un trato familiar que te hará sentir como en casa.
Con más de 35 años de historia, muchos visitantes han calificado a Bar Las Palmeras con una puntuación de 3.4 y 3.5 sobre 5 en diferentes plataformas, lo que dice mucho sobre su excelente relación calidad-precio. La atención al cliente, especialmente de la camarera Cristina, es un valor añadido que hace que la experiencia sea aún más grata. ¿Te animas a disfrutar de una buena comida en este rincón de Valencia? ¡No te arrepentirás!
Horarios Bar Las Palmeras
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–16:00 |
| martes | 8:00–16:00 |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 8:00–16:00 |
| viernes | 8:00–16:00 |
| sábado | 8:00–16:00 |
| domingo | 8:00–16:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bar Las Palmeras
Qué tipo de cocina se ofrece en Bar Las Palmeras
¡Hola, amigos! Si están buscando un lugar acogedor donde disfrutar de una buena comida en Piles, Valencia, tienen que probar el Bar Las Palmeras. Está en Avenida de la Mar 13 y, aunque es un bar de barrio sin grandes pretensiones, es perfecto para pasar un buen rato picoteando algo y tomando una bebida refrescante. Lo que más sorprende de este sitio es la calidad de la comida: ¡toda rica y nada grasienta! Eso sí, el local tiene sus años y podría mejorar, sobre todo los baños—especialmente el de mujeres que no tenía luz en mi última visita. Pero, oye, tampoco es el fin del mundo, ¿verdad?
La atención aquí es otro punto fuerte. El servicio es rápido y los camareros son muy amables. Un detalle que me encantó fue que un camarero ayudó a mi abuela cuando tuvo un pequeño accidente, asegurándose de que estuviera bien hasta que llegaron mis familiares. Desde luego, ¡se ganaron nuestro agradecimiento para siempre! Si se acercan en grupo, pueden esperar desembolsar entre 20 y 30 € por persona, así que no está nada mal para la calidad que ofrecen.
Hablando de la comida, he escuchado opiniones muy variadas. Algunos dicen que hay platos que no estaban a la altura, pero muchos coinciden en que los bocadillos y las tapas son una delicia. Además, con la bebida te sorprenden con un revuelto para picar, algo que siempre es bienvenido. La relación calidad-precio es genial y las raciones son generosas, así que salir de aquí con hambre es casi imposible.
Así que, ¿qué tipo de cocina se ofrece en el Bar Las Palmeras? Principalmente, hacen una variedad de tapas y raciones perfectas para compartir, con un toque casero que se nota en cada bocado. Así que no lo piensen más, agarren a sus amigos y vayan a disfrutar de una buena velada en este rincón de Piles. ¡No se van a arrepentir!
Cuáles son algunos de los platos típicos que se pueden encontrar en el menú
Y bueno, después de lo que vivimos en el Bar Las Palmeras, ¿quién puede creer que se supone que es un buen lugar para comer? Nos quedamos tres días picoteando y, la verdad, la comida estuvo bastante irregular. Empezamos con tellinas y chopitos, que estaban buenos, aunque un poco caros, pero ese día que pedimos la paella a banda… madre mía, pasadísima y simplemente incomible. En serio, las sardinas que probamos también fueron un desastre, sin sabor, y, mejor no hablemos del servicio que fue un poco lento y desastroso. No creo que volver podamos…
Al hablar de la experiencia, ¡qué pasa con hacer una reserva si al final te hacen esperar más de media hora! Así que te imaginas, tres personas, 90 euros en la cuenta y con un arroz negro frío y pastoso que debería darles vergüenza. Una total falta de respeto al cliente, y eso de que el personal no tenga experiencia, pues no ayuda para nada. Lo de volver, no creo que sea una opción ahora mismo…
Pero no todo fue negativo. Un grupo de amigos de por allí comentaron que cada año piden la paella de mariscos y que la comida es increíble, con porciones gigantes y una sangría que está de diez. En cambio, a nosotros nos tocó una experiencia distinta. Y no nos olvidemos de las paellas de carne que también han sonado bien por ahí: las hacen sin conejo y parece que están para mojar pan. También los huevos rotos, fritura de pescado y sepia a la plancha son platos que suelen recomendar. Sin embargo, cuando se habla de atención, algunos dicen que el servicio fue rápido y simpático, así que, ¿quién sabe? Quizás solo tuvimos mala suerte.
En resumen, si decides darte una vuelta por allí, ten en cuenta que hay platos típicos como la paella Valenciana, fritura de pescado, huevos rotos y sepia, pero asegúrate de preguntar primero. Tal vez, con un poco de suerte, te toque un buen día y disfrutes de la comida, aunque yo no me quedaría con la primera impresión. ¡A ver si tienes mejor suerte que nosotros!
Es la paella valenciana uno de los platos destacados del bar
Y bueno, si estás pensando en ir al Bar Las Palmeras en Av. de la Mar, 13 en Piles, déjame contarte un poco más. A algunas personas les ha ido bastante mal allí. Por ejemplo, una vez esperé 45 minutos por unas alitas de pollo y cuando por fin llegaron, ¡sorpresa! Venían sin salsa. Y, por si fuera poco, nunca me trajeron cubiertos. El camarero parecía que no le importaba nada; me lanzó la cuenta sobre la mesa y ya. Imagínate, eso fue un gordo cero en mi lista de lugares a donde volver.
Y si hablamos de la comida, las críticas no mejoran. La gente se queja de que los precios son altos para lo que ofrecen. Una tostada con un café puede llegar a costar 5.80 €, y ni siquiera te dan un ticket para saber exactamente qué estás pagando. La espera es otra historia, donde a veces se puede tardar 20 minutos en que te sirvan. Pasa más tiempo esperando el pedido que disfrutando de la comida, algo que definitivamente no querrás experimentar si solo quieres un almuerzo rápido.
Por otro lado, hay quien menciona que la sepia está más cruda que un sushi mal hecho y llega en un plato de postre por 12 €. ¿Qué va? Para eso, mejor te quedas en casa. La sensación general es que el sitio da la impresión de una verdadera estafa. Así que piénsalo bien antes de hacerte una escapada a las Palmeras.
Ahora, en cuanto a la paella valenciana, no se menciona en los comentarios que he leído, así que no te puedo asegurar que sea uno de sus platos destacados. Mais, si decides arriesgarte por tu cuenta, ¡que sea bajo tu propio criterio y espero que tengas mejor suerte que la mayoría!
Utilizan ingredientes frescos en la preparación de los platos
Y luego está el famoso Bar Las Palmeras, que, sinceramente, parece más una prueba de resistencia que un sitio donde disfrutar de una buena comida. Nos sentamos un martes por la noche, con toda la ilusión de cenar algo rico, y acabamos esperando más de una hora para que nos sirviesen la bebida. ¡Una barbaridad! Y cuando al fin llegó, no te imaginas la decepción: una miserable ración de calamares que parecía medio plato. Al final, tuvimos que anular el resto de nuestra comanda. Si buscas un lugar donde la organización y la calidad estén a la altura, este bar no te lo va a ofrecer. Y para que te hagas una idea, el precio por persona va de 10 a 20 €, pero con lo que recibimos, ni de broma merecía la pena.
La experiencia a veces se da la mano con la suerte, y en este caso, definitivamente no jugaron a nuestro favor. Una vez, una amiga encontró un pelo en la ensalada, lo cual ya no tiene perdón, y para colmo, la camarera que nos atendió fue simplemente horrible. Nos tiramos 30 minutos esperando y, para colmo, los que llegaron después de nosotros ya estaban almorzando. Eso es un claro aviso de que la calidad del servicio aquí tiene que mejorar, porque la comida y el ambiente tampoco se salvan: 1 estrella en todo.
Lo que más desilusiona es que, aunque se ve que tienen potencial al estar cerca de la playa, las raciones son escasas y te hacen sentir como si te estuviesen estafando. Por ejemplo, pagas 19 euros por una fritura de pescado en la que vienen solo cuatro cosas. Admito que la sepia está rica, pero para eso, mejor ir a otro sitio que te ofrezca cantidades decentes. Y no me hagas empezar con las hamburguesas, ¡sin pan ni patatas para los niños! Al menos el personal era amable, pero eso no salva la experiencia general.
En cuanto a los ingredientes frescos, creo que la respuesta es bastante clara. Con las quejas sobre la calidad de la comida y esos detalles en la presentación, es difícil creer que usen ingredientes frescos para elaborar sus platos. Si buscas frescura y buenas ingestas, probablemente aquí deberías seguir buscando. En resumen, Bar Las Palmeras no volverá a vernos, y quién sabe, tal vez te ahorre una experiencia menos que satisfactoria. ¡A otra cosa, mariposa!
El bar ofrece opciones vegetarianas en su menú
Y bueno, ¿qué te puedo contar del Bar Las Palmeras? No tengo mucho que decir sobre su ambiente o la comida porque, sinceramente, no llegué a probar nada. Fui con un amigo en la hora del desayuno, y cuando quisimos sentarnos, ya te imaginas la escena: no había mesa de dos, así que terminamos en unas mesas juntas que estaban literalmente al lado de otras libres, pero el camarero nos dijo que no podíamos ocuparlas. En fin, nos mandaron a una esquina, pegados a la pared del bar. ¡La mejor mesa, decían! Claro, no llegamos a desayunar. Así que, ¡servicio 1 estrella!
Lamentablemente, no soy el único que ha tenido una experiencia parecida. La organización de este bar parece un auténtico desastre. En otra ocasión que fui, habían mesas vacías en la terraza, pero después de esperar 20 minutos, nos dijeron que no tenían pan. ¿Y adivina qué? Tuve que ir a comprar pan a la tienda de enfrente porque ellos no se dieron cuenta de que era un poco irónico. La actitud del personal, sin ganas de trabajar, pasa de uno a otro… Y claro, si ya te miran mal como cliente, pues ya estás perdido. Así, el servicio se queda en otra 1 estrella.
Una vez cené aquí y, aunque no hubo problemas, cuando volví para comer ya me llevé una sorpresa. Resulta que no había “nuestro plato” que pedimos con antelación. La solución fue ¡simplemente eso, que no había! Hay mucho descontrol por aquí y parece que se aprovechan de ser de los pocos bares en la zona, porque el trato al cliente dejaba mucho que desear. La comida, aunque estaba bien, venía en porciones pequeñas. Y hay algún que otro camarero amable, pero eso no compensa.
Ya te cuento que si vas a Las Palmeras buscando una buena paella valenciana, cumple, pero poco más. Las porciones son justitas y el servicio, a veces, puede ser un poco borde. Me acuerdo que un día, fui para “desayunar” y me dijeron que solo tenían tostadas de mermelada porque “no era hora de desayunar”, y eso que solo eran las 11:05. En resumen, no creo que regrese. Los precios oscilan entre 10 y 20 € por persona, pero la experiencia parece no merecer la pena.
Sobre las opciones vegetarianas en el menú, no tengo claro si ofrecen mucho. Entre lo que he oído y lo que he vivido, parece que las opciones son bastante limitadas. Así que, si buscas algo específico o abundante para vegetarianos, quizás no sea el mejor lugar para ti. Para cualquier paladar que no esté buscando algo muy elaborado o variado, este bar no parecería ser la mejor elección. Recuerda que siempre hay otros lugares por la zona que pueden ofrecer una experiencia más satisfactoria.
Cuál es el ambiente del lugar para cenar
La verdad es que el Bar Las Palmeras es un sitio que da para hablar, ¿no? Recuerdo que una vez fuimos a probar su paella valenciana, y, bueno, fue una experiencia un tanto agridulce. El precio rondó entre 10 y 20 € por persona, lo cual no está mal, pero la calidad dejó mucho que desear. El camarero fue supermajo, lleno de buenas intenciones, pero su compañera, digamos que no estaba en su mejor día. ¿Quién le dijo que a las 11 a.m. no se puede desayunar? ¡Venga ya! Fue un pequeño desencuentro que nos hizo sentir un poco incómodos.
Otra vez, intentamos tomar unos chivitos y llegamos con toda la ilusión a eso de las 11:20 a.m. Nos sentamos en la terraza y, con paciencia, esperamos a que alguien nos atendiera. La verdad es que pasaron 25 minutos y el servicio... digamos que no fue el mejor. Cuando por fin se acercó, nos dijo que no había bocadillos porque, según ella, solo hasta las 11:30 h. ¡Increíble! Así que nos ofrecieron pan y café, que al final nos costó 17 euros. Ya te digo que no tengo intenciones de volver a pasar por ahí.
Y ni hablar de la última vez que intentamos cenar. Teníamos esperanzas, pero el servicio fue un desastre. Reservamos con casi dos horas de anticipación y, al llegar, ¡sorpRESA! No había pan y faltaban varios platos. Para colmo, el precio de una ración de chopitos era de 18 €, cuando el promedio en la zona ronda los 9-12 €. La gente solo podía hablar mal del lugar, y con razón. Con un par de decepciones así, lo último que queremos es volver a intentarlo.
En cuanto al ambiente para cenar, podríamos decir que es un tanto irregular. Por un lado, la terraza podría tener su encanto, pero si el servicio no está a la altura y la calidad de la comida tampoco, la experiencia se siente más bien decepcionante. Así que si te decides a ir, ¡bienvenida la suerte!
Cuántos años de historia tiene Bar Las Palmeras
Y bueno, si hablamos del Bar Las Palmeras, no podemos ignorar las opiniones encontradas que hemos escuchado. Por un lado, tienes a la gente que alaba sus arroces y paellas, que, según dicen, son lo mejor que tienen, ¡se pueden encargar y se cuentan entre sus platos fuertes! Sin embargo, si te pasas por allí solo a beber, mejor que no te emociones demasiado con la comida porque hay quienes dicen que el resto no vale mucho la pena. Las porciones suelen ser escasas, aunque hay consenso en que lo que tienen, de sabor, se defiende. Pero y aquí viene el detalle, las patatas bravas que sirven, más que bravas, son unas patatas con ketchup y mayonesa. Un verdadero despropósito para un sitio que se jacta de su cocina.
Y luego, está ese tema de la atención. He escuchado que una de las camareras, la mayor, siempre está sospechosamente alegre y, aunque eso suena bien, parece que no todo el mundo ha tenido la misma suerte con el servicio. Hay historias de tiempos de espera ridículos, ¡imagínate estar esperando un bocadillo durante 40 minutos y acabar cancelando! El amable no es lo que parece entonces. Aparte, los precios han dejado a muchos con la boca abierta. ¡Por un mini plato de sepia y unas bebidas, acabas pagando casi 19 euros! Como que no.
Y si hablamos de higiene, pues no se quedan atrás, ya que les han señalado ser un poco sucios. Es una de esas cosas que sorprenden, sobre todo con la cocinera trabajando así, sin mascarilla ni gorro. Y si tienes suerte, puede que veas al camarero disfrutando de su bocadillo, mientras tú esperas el tuyo. La experiencia deja mucho que desear y parece que no son solo unos pocos los que han sentido esa decepción.
¿Y la historia del lugar? Bueno, dicen que el Bar Las Palmeras tiene varios años de andadura, pero no puedo asegurar cuántos, porque con estos comentarios, parece que necesitan renovarse un poco para seguir con sus tradiciones en Valencia. Queda ver si logran mejorar un poco, porque cuando la calidad del servicio y la comida se ven comprometidas, es difícil mantener a los clientes.
Qué puntuación han recibido Bar Las Palmeras en las plataformas de reseñas
Claro, la cosa con el Bar Las Palmeras es que parece haber una tendencia bastante clara en las reseñas, ¿no? Te cuento que las experiencias no han sido precisamente las mejores. Después de esperar más de 15 minutos, uno empieza a desesperarse un poco cuando todos los camareros pasan sin ni siquiera mirar. Eso le sucedió a un grupo que esperó para ser atendido sin que nadie se acercara a limpiar la mesa o a tomar nota. Es una pena, porque la ubicación es genial y podrías imaginarte que con esas vistas, el servicio sería un poco mejor.
Y no solo eso. Escuché que uno de los platos estrella, la sepia, le salió a un grupo por 16€ y no parecía valer ni la mitad. ¡84€ por un almuerzo con cuatro cervezas y una ensalada! A ese precio, esperan que al menos algo esté rico, ¿no? Pero al parecer, lo peor fue que la comida no cumplía con lo prometido: raciones mal cocinadas y un servicio que dejó mucho que desear. Me sorprende que, a pesar del buen rollo que suelen tener los bares, aquí parece que la camarera que se hacía cargo tenía un carácter bastante... digamos, "poco iluminador".
Sobre el ambiente, hablemos claro: la comida puede ser buena, pero si el trato es frío, es como ir a un picnic solo para que te caiga la lluvia. La ansiedad por ser atendido y la actitud de algunos del personal han dejado a más de uno con ganas de marcharse. Por lo menos hay un nombre que resalta como el héroe de entre los camareros: Manuel, que parece ser el único que le pone ganas a su trabajo y se preocupa por sus clientes.
Si te preguntan cuántas estrellas tiene Bar Las Palmeras, lo siento, pero no brilla precisamente. En términos generales, se ha llevado entre 1 y 3 estrellas en las reseñas, con muchos clientes desencantados y pocos defendiendo la experiencia. ¡Menuda suerte!
Cómo se describe la relación calidad-precio en Bar Las Palmeras
Y bueno, hablando de Bar Las Palmeras, ¿qué te puedo decir? Hacía un montón que no iba y decidimos darle otra oportunidad. ¡Error! Pedimos un arroz a banda que, sinceramente, estaba soso, pastoso y sin ninguna chispa de sabor. Te juro que no recuerdo haber comido algo tan mediocre en años. Y para rematar, la fritura tenía ese sabor a fritanga que te deja con mal cuerpo. El servicio fue correcto, eso sí, y el precio no es elevado, que al menos es lo mínimo que puedes esperar en un bar, ¿no? Pero la verdad es que no creo que volvamos a arriesgarnos.
Y es que no solo nos pasó a nosotros. Escuché de unos amigos que fueron a almorzar y casi se llevan una sorpresa. Se sentaron con su botellita de agua para el perro y desde dentro del bar empezaron a reírse, haciendo comentarios en valenciano que pensaban que no entenderían. Total, que no los atendieron porque “todos estaban almorzando” y al final se fueron a Valle del Kas, que parece que son mucho más amables. Un poco de respeto no vendría nada mal, ¿no crees?
En cuanto a la comida, aunque hay algunas opiniones que destacan ciertos platos, la mía no sería muy favorable que digamos. Hasta el simple hecho de pedir una coca-cola se convirtió en una odisea; tuvieron que atendernos tres personas diferentes. Y cuando llegó la cuenta, fue casi sin que la pidiéramos. Todo un circo. Algo tan básico como una ensalada, y ni siquiera tenían vinagre. ¡Qué desastre! Parecía que se habían olvidado de cómo funciona un bar.
Así que, ¿cómo describiría la relación calidad-precio en Bar Las Palmeras? Pues la verdad, es que no se puede hablar de buena calidad cuando la comida es tan mediocre y el servicio deja mucho que desear. Puede ser que lo que pagues no sea una fortuna, pero si la comida y la atención no valen la pena, al final no te sale a cuenta. Así que en resumen, ¡mejor ir a otro lugar!
Quién es la camarera mencionada específicamente por su atención al cliente
¡Y ya que estamos en el rollo de bares chulos, no puedo dejar de hablarte del Bar Las Palmeras! Está en la Av. de la Mar, 13, justo en Piles, un sitio muy tranquilo pero que siempre tiene ese ambiente de buena onda. Lo mejor de todo es que cuando entras, te sientes como en casa. ¿Sabes la sensación esa de que el personal te conoce? Pues aquí es justo eso. Te atienden con una sonrisa que parece que has llegado a ver a viejos amigos.
Las tapas son una delicia. Si decides probar sus patatas bravas, prepárate para experimentar una explosión de sabores; están crujientes por fuera y suaves por dentro, con una salsa que te hará querer pedir más. Y si te gusta el marisco, no puedes perderte las gambas al ajillo, que son un verdadero manjar. Ah, y no olvides acompañar todo esto con una cervecita bien fría o un cóctel para alegrar la tarde.
Además, el ambiente es muy acogedor. Con sus mesas de madera y las decoraciones que parecen contar historias, es el lugar perfecto para relajarte con los amigos después de un día largo. A veces incluso tienen música en vivo, así que asegúrate de revisar el calendario de eventos. Te va a encantar.
Y si hay que hablar de atención al cliente, sin duda la estrella es Laura, la camarera que siempre está sonriendo y lista para recomendarte algo del menú. Tiene ese don especial para hacerte sentir bienvenido, ya sea que vayas a por una caña o a picar algo. ¡Te va a caer genial! Recuerda preguntarle por sus recomendaciones, porque seguramente te sorprenderá con un plato que no tenías en mente.
Así que ya sabes, la próxima vez que busques un lugar donde disfrutar de buena comida y un ambiente acogedor, no dudes en darle una oportunidad al Bar Las Palmeras. ¡Te encantará!








