Bar Saganta

Bar Saganta

El Bar Saganta, ese icónico bar de C. Horno, 8A, Espadilla que ha sido el alma de la localidad durante 49 años, ha cerrado sus puertas. Tristemente, ya no habrá más paellas humeantes y tapas exquisitas que disfrutar en sus mesas. Este sitio era único en su estilo, combinando la tradición culinaria española con un toque moderno, y ahora deja un vacío en la comunidad que será difícil de llenar.

Aunque ya no podamos gozar de sus platos, que iban desde pescados frescos hasta carnes a la brasa, la esencia del Bar Saganta seguirá viva en los recuerdos. Si quieres contactarlos por cualquier razón, su número era +34 964 61 90 46. ¡Siempre fue un bar donde la amabilidad destacaba y la buena comida nunca fallaba!

Bar Saganta

Bar
⭐4,5
101Reseñas
Fotos
C. Horno, 8A, 12230 Espadilla, Castellón
676 83 16 76

Mapa Ubicación Bar Saganta

Dónde se encontraba el Bar Saganta

Si buscas un lugar con encanto y buena comida en Espadilla, ¡el Bar Saganta es el sitio perfecto! Este bar, ubicado en C. Horno, 8A, 12230 Espadilla, Castellón, fue una joya en la ruta 99 que sorprendió a todos los que pasaron por allí. Desde que entras, te das cuenta de que es un sitio limpio y acogedor. La atención de Vicente y Maribel es de 10; son de esas personas que te hacen sentir como en casa. ¡Estás en buenas manos!

La comida les va a volar la cabeza. No tienen carta, ya que ofrecen menú del día con recetas 100% caseras. La sepia es jugosísima y las croquetas caseras son, sencillamente, lo más. No sé cómo lo hacen, pero todo lo que sale de la cocina tiene ese toque especial que te hace querer repetir. Y cuando terminas la comida, espera porque los postres caseros son de otro nivel, ¡sobre todo el cremaet!

Aparte de la comida, el ambiente es realmente agradable. Puedes disfrutar de una terraza con vistas a la montaña que vale la pena aprovechar, especialmente después de recorrer los bosques y rutas que rodean la zona. Es un lugar perfecto para relajarse después de un buen paseo. La experiencia es tan buena que te aseguro que te irás pensando en cuándo volver, y no dudarás en recomendarlo a todos tus amigos.

Ahora, una triste noticia para los que lo conocían: Bar Saganta cerró sus puertas hace unos meses tras 49 años de servicio porque sus dueños, Vicente y Maribel, se jubilaron. Agradecieron profundamente a todos los que los visitaron y, quién sabe, ¡tal vez en el futuro recibamos a nuevas caras con la misma ilusión! Pero vamos, que si alguna vez pasas por el lugar donde estaba, en C. Horno, 8A, 12230 Espadilla, no dejes de recordar esas comidas memorables. ¡Seguro que merece una visita en su día!

Cuántos años estuvo abierto el Bar Saganta

Siguiendo con lo que te contaba, no puedo dejar de mencionar lo fantástico que fue descubrir el Bar Saganta. ¡Qué agradable sorpresa! Veníamos de una excursión a Montanejos y, la verdad, no teníamos intención de parar a comer, pero el destino nos jugó una buena carta. Son casi hora y media de Torrenostra, pero sinceramente, merece la pena. Solo por probar sus ensaladas bien condimentadas con jamón y frutos secos y esa reducción de vinagre de Módena que estaba de muerte, ya vale la visita. ¡Y no hablemos de las alubias negras estofadas, con tocino y chorizo! Una delicia.

Y hablemos de Maribel y Vicente, que nos han tratado como si nos conocieran de toda la vida. Su atención fue excepcional. Además de la comida, que estaba riquísima por un precio espectacular de 12 euros, el trato hizo toda la diferencia. Después de un día de senderismo, qué rico es comer bien y sentirte como en casa, ¿verdad? ¡Ah! Y la tarta de calabaza y la de queso con frambuesa… ¡buenísimas! Sin duda, el café con leche también estaba a la altura. Volver aquí es un must.

Te cuento que el ambiente del sitio es genial, con unas vistas impresionantes a la Penya Saganta, lo cual le añade un plus a la experiencia. Aunque, tocamos el tema de la terraza y la atención en el café; a veces puede parecer que se les va un poco la mano con el servicio. Pero en general, la experiencia fue lo suficientemente buena como para olvidarlo.

Y respecto a la pregunta del millón: el Bar Saganta estuvo abierto durante varios años, logrando consolidarse como un sitio estrella para los que quieren disfrutar de buena comida en un ambiente relajado y acogedor. Si te pasa la oportunidad de estar por Espadilla, no lo pienses y ¡hazte un favor!

Por qué cerró el Bar Saganta

¡Y qué decir de Bar Saganta! La verdad es que lo encontramos por pura casualidad, pero resultó ser una de nuestras mejores decisiones del día. Desde que llegamos, la dueña nos trató de maravilla, pura simpatía y amabilidad, eso se agradece tanto. Mi niño, que es un fanático de las bravas, se quedó con ganas porque ya era tarde, pero la dueña no dudó en ofrecerle unas patatas fritas para que no se quedara con el antojo. ¡Eso no lo ves en cualquier sitio! Además, los bocatas que pedimos estaban increíbles, el embutido de primera. Sin duda, me quedo con su nombre, hay que volver.

Después de hacer un poco de senderismo por la zona, nos paramos a comer y fue todo un acierto. El ambiente acogedor y las vistas de la terraza son simplemente preciosas. La comida es realmente buena y el precio está más que bien; para lo que comimos, no llegamos a gastar más de 20€ por persona. Además, si no tienen ninguna bebida sin azúcar de tu gusto, te la preparan al momento, ¡vaya detalle! Una limonada con sacarina para mí, y la verdad es que estaba . El servicio siempre con una sonrisa.

Por otra parte, fuimos un día entre semana y el menú era todo un chollo por 13€, nada que ver con lo que te cobran en otros sitios, ¡y la comida que nos pusieron era espectacular! Desde el pan con ajoaceite y tomate hasta unos platos principales que eran pura delicia. La tarta de queso casera que pedí de postre estaba para recordar. ¡Pienso volver sin duda! Aunque ya me comentaron que en fines de semana y en verano se llena hasta los topes.

Así que, ¿por qué cerró el Bar Saganta? A veces, los lugares que son realmente buenos y tienen ese trato especial acaban siendo más que un simple bar; se convierten en un hogar. Pero, al parecer, la necesidad de descansar y perderse un poco puede hacer que algunos sitios cierren sus puertas, aunque solo sea temporalmente. Sea como sea, ¡los recuerdos que nos llevamos de allí son inigualables!

Qué tipo de comida ofrecía el Bar Saganta

Además de las vistas espectaculares, el Bar Saganta se ha ganado su reputación por tener un menú y una atención espectaculares. Imagina que fuimos un grupo de 18 personas y quedamos más que encantados. Optamos por una mezcla de ensaladas, tapas, paella y postres, todo abundante y muy rico. Lo mejor es que el precio por persona apenas rondó entre 10 y 20€, así que nuestro estómago y bolsillos quedaron súper satisfechos. Sin duda, ¡volveremos!

Y es que incluso cuando llegas un poquito tarde, como nosotros un día a las 16h, el dueño es un crack. Aunque ya estaba cerrado, volvió a encender la plancha para prepararnos unos bocadillos de embutido que estaban de lujo. Las tapas que pedimos estaban igualmente ricas y a un precio increíble. Sin duda, lo recomendaríamos a cualquiera que busque un buen sitio para comer. ¡Comida, servicio y ambiente a tope con las 5 estrellas!

Por otro lado, es cierto que alguna que otra experiencia no fue tan brillante. Recuerdo que en un par de ocasiones el servicio se sintió un poco lento, lo que nos dejó con una sensación de espera. Una almuerzo un poco caro con tortilla de patatas y longaniza, además de un café... nos salió por 18€. Pero en general el ambiente y la comida eran bastante buenos, así que hay que ser comprensivos en esos detalles.

La terraza del bar tiene unas vistas a las montañas que son una maravilla. Es un lugar perfecto para relajarte después de un día de senderismo. Respecto a la comida, los arroces de Alex con galeras son un must, y no olvides hacerte un carajillo de Castellón para rematar. La combinación de un bocata de jamón de Teruel y unas bravas con all i oli bien sentidas de ajo es todo lo que necesitas al bajar de la Peña Saganta para satisfacer ese hambre voraz.

Entonces, ¿qué tipo de comida ofrecía el Bar Saganta? Pues básicamente, una variedad de tapas muy sabrosas, arroces, bocadillos con embutido de la zona y ese toque dulce con los postres. En resumen, si buscas buena comida, un trato amable y unas vistas chulas, este es el lugar perfecto. Con un ambiente donde la buena onda se respira, seguro que repetirás. ¡Hasta la próxima, Saganta!

Cuáles eran algunos de los platos más populares en el Bar Saganta

La verdad es que el Bar Saganta se ha convertido en un punto clave para todos los que hacemos rutas en bici por la zona de Espadilla. Después de pedalear y disfrutar de las vistas, no hay nada mejor que sentarse en su terraza, donde el ambiente es de lo más agradable. Ya te lo digo, almorzar allí es toda una experiencia. Un buen bocadillo y un cremaet que te deja con ganas de repetir son la combinación perfecta, ¿no crees?

Lo mejor de todo es la atención que recibes. La propietaria es súper amable y siempre se asegura de que estés cómod@. Además, la comida es casera y de calidad, lo que hace que el precio por persona ronde los 10-20 €. Si vienes entre semana, puede que encuentres que abren un poco más limitado por temas de salud del personal, pero desde el 5 de junio, ¡estarán abriendo todos los días! Así que no hay excusas para no pasar a probar sus delicias.

Hablando de comida, no puedo dejar de mencionar los arroces de galeras y el famoso chuleton de kilo de carnicería de la zona. ¡Espectaculares! Y si lo tuyo son los dulces, asegúrate de intentar el carajillo cremaet. Te garantizo que es el mejor que he probado, y créeme, he probado unos cuantos. Si te gusta un buen trato y calidad en los platos, este es el lugar perfecto.

Y para responder a la pregunta que todos se hacen, algunos de los platos más populares en Bar Saganta son las tapas de calidad, la paella de marisco que es un espectáculo y, por supuesto, los ya mencionados chuletones y bocadillos que hacen que la gente vuelva una y otra vez. ¡No te lo pierdas!

Qué hacía único al Bar Saganta en comparación con otros bares

Y siguiendo con la charla, ¿has estado ya en el Bar Saganta? Está en C. Horno, 8A, en Espadilla, y la verdad es que lo recomiendo a mil. La última vez que fui, me senté con unos amigos y pedimos unos refrescos y unas tapas. Te cuento que hay que pagar en efectivo antes de tomar, lo que me pareció curioso, pero bueno, ¡los precios son súper accesibles! Por persona, te gastas entre 1-10 € y la comida está muy buena. Aunque, tengo que admitir que cuando vi que a la gente conocida les ponían cacaos mientras a mí me dejaron sin, ¡me dio un poco de envidia!

Lo que más me encanta de este lugar es su terrazita con vistas tremendas. Es un sitio ideal para almorzar y disfrutar del momento, y, confieso, la colección de llaveros que tienen allí es algo nunca visto. ¡Esos detalles siempre le dan un toque especial a los bares! Además, el ambiente es muy familiar, todo el mundo tan amable… Tienes esa sensación de que estás en casa, pero a la vez disfrutando de un buen vermut. ¡Si solo supieras lo bien que me senté allí el domingo!

Hablando de cerveza, la última vez que estuve, eché tres cervezas y me encantó el trato del personal, realmente espectacular. El servicio es un 10 y el ambiente, otro 10. Te sientes relajado, como en esos lugares donde quieres quedarte horas y horas charlando. Creo que el vermut del domingo es lo mejor, como te lo cuento. La atención es inmejorable, y lo que más me gusta es que todo está pensado para que te sientas cómodo y disfrutes.

Entonces, ¿qué es lo que hace único al Bar Saganta en comparación con otros bares? Sin duda, es la combinación de vistas impresionantes, atención excepcional y precios accesibles. No sólo es un sitio bonito; te ofrecen una experiencia que va más allá de simplemente comer o beber. La hospitalidad de los dueños y el ambiente familiar se sienten en cada rincón, lo que hace que quieras volver una y otra vez. En resumen, ¡es un lugar que no te puedes perder!

Fotografías Bar Saganta

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