
Si estás buscando un lugar donde conectar con los caballos y aprender a montar, Hípica Restaurante - Dehesa Monteandres en La Pobla de Vallbona es una opción irresistible. Aquí puedes disfrutar de clases de equitación en grupos reducidos, lo que asegura una atención personalizada. Desde los tres años en adelante, la escuela te guía en cada paso, ya sea que seas un principiante o un jinete más experimentado. Además, si quieres prepararte para las pruebas de acceso al Grado Medio o Superior en hípica, hay clases específicas con plazas limitadas, así que no te despistes.
Y no te preocupes si al principio te sientes un poco intimidado; incluso si te muerden los caballos (¡lo que no es nada grave!), tendrás a un instructor como Mareike para ayudarte a subir y cabalgar sin problemas. Las sesiones suelen durar 90 minutos, dándote el tiempo perfecto para disfrutar y aprender de la experiencia. La equitación aquí se vive con pasión y seguridad, haciendo que cada clase sea única y divertida. Plus, el entorno natural es simplemente impresionante, ideal para desconectar y relajarte. ¡No te quedes sin probarlo!
Horarios Hípica Restaurante -Dehesa Monteandres
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 9:00–14:00, 17:00–20:00 |
| miércoles | 9:00–14:00, 17:00–20:00 |
| jueves | 9:00–14:00, 17:00–20:00 |
| viernes | 9:00–14:00, 17:00–20:00 |
| sábado | 9:00–20:00 |
| domingo | 9:00–20:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Hípica Restaurante -Dehesa Monteandres
Dónde se encuentra Hípica Restaurante - Dehesa Monteandres
Si buscas un planazo para disfrutar con los peques, Hípica Restaurante - Dehesa Monteandres es una parada obligatoria. Está en La Pobla de Vallbona, Valencia, y es un lugar donde los niños pueden montar a caballo mientras tú te relajas con un buen almuerzo. ¡Imagínate disfrutando de la comida mientras ellos se divierten y socializan con otros niños! Tienen un menú de fin de semana que incluye opciones tanto para adultos como para niños, y tengo que decir que la paella que probé estaba riquísima. ¡Es un sitio ideal para ir repetidas veces!
He escuchado a varios amigos que han tenido experiencias increíbles, como esa vez que fue a celebrar el cumple de su hija. Reservaron un paseo de una hora a caballo, y se lo pasaron de miedo. Los guías, Noa y Loren, fueron súper amables y explicaron todo lo que había que saber para sentirse cómodo en los caballos. ¡Las yeguas eran muy tranquilas! Definitivamente, la próxima vez van a quedarse a comer en el restaurante, que tiene una terraza acogedora perfecta para esos días soleados.
Una cosa que no se puede pasar por alto es la comida: los bocadillos son espectaculares gracias a su pan de calidad y sus ingredientes frescos, aunque si vas en un día concurrido, el servicio puede ser un pelín lento. Pero todo se olvida cuando ves a los jinetes disfrutando de su pasión y el hermoso entorno natural que hace que la experiencia valga la pena.
En resumen, si quieres vivir un día diferente rodeado de naturaleza, Dehesa MonteAndrés te está esperando. Está ubicado en Partida, Camí l'Argila Pla Cova, s/n, 46185 La Pobla de Vallbona, Valencia. ¡No dudes en hacer un plan y disfrutar de todo lo que este lugar tiene para ofrecer!
Qué tipo de clases de equitación se ofrecen en Dehesa Monteandres
Si estás buscando un plan diferente para disfrutar con la familia, Hípica Restaurante - Dehesa Monteandres es sin duda la opción perfecta. Nos pasamos mega genial en la excursión a caballo que dura una hora, y aunque los niños iban por un lado y los adultos por otro, todo estaba super bien organizado. Cuando llegamos, los caballos ya estaban listos para salir. Después de la aventura, el almuerzo fue el verdadero broche de oro. ¡Tienes que probar el arroz secreto con setas y calabaza, es un plato imperdible! Y si te queda un hueco, la tarta de mascarpone te dejará con ganas de más.
No te engañaré, una vez tuvimos una experiencia algo regular con una camarera que no estaba de buen humor, pero hoy, Pili nos atendió y fue un 10 total. Amable, simpática y muy profesional. Esto realmente marca la diferencia, porque a pesar de algún mal día, por lo general el servicio es bastante amigable. Además, los niños se divierten de lo lindo viendo a los caballos mientras tú te relajas con un buen plato.
Si te preguntas qué más se puede hacer aquí, la verdad es que hay actividades y clases para todos, tanto para los pequeños como para los adultos. Los profesores son muy buenos, se les nota el cariño que tienen por la hípica y están siempre dispuestos a ayudar. Recuerdo que celebramos una comunión y la gente de Dehesa Monteandres se portó de maravilla, haciendo que todo fuera un éxito.
Y ya que estamos, si estás interesado en las clases de equitación, la escuela ofrece lecciones tanto para niños como para adultos. Es un lugar ideal para iniciarse o mejorar en el arte de montar a caballo. Así que, si quieres vivir una experiencia completa, no dudes en visitar Dehesa Monteandres. ¡Te aseguro que no te arrepentirás!
Cuál es la edad mínima para comenzar a aprender a montar en esta hípica
Y bueno, como ya te conté, ¡la experiencia en Hípica Restaurante - Dehesa Monteandres tiene sus altibajos! La comida está bien, pero la organización deja un poco que desear. Nos sentamos a las 14:10 y, hasta las 15:40, seguíamos esperando la paella y la fideuá. Mientras tanto, otras mesas ya estaban disfrutando del café. ¡Una pena, porque el lugar tiene buena pinta y la atención es respetuosa! Definitivamente, hay que mejorar ese ritmo para que la experiencia sea redonda.
Por otro lado, hay cosas que me han gustado muchísimo. La atención que ofrecen los monitores a los niños es genial. Tienen un menú infantil de 18 euros que incluye primer plato, segundo y postre, y las bravas que pedimos antes de la comida estaban riquísimas. No puedo dejar de mencionar el menú de adulto: 20 euros por tres entrantes y un plato principal, ¡el arroz del senyoret estaba de diez! Eso sí, el tema de las bebidas y el postre no va incluido, así que ya sabes, a previcionar bien.
Además, he ido un par de veces con mis peques y se lo pasan teta. La comida les encanta, están locos por la paella y la fideuá, y la atención es excelente. Pero hay un pero: a mí no me cautivaron tanto los entrantes ni el arroz, por eso no le pongo más estrellas. Aunque, toda la experiencia de los paseos a caballo y el tiempo libre que tienen con los monitores es invaluable.
Y, para cerrar con broche de oro, celebramos el cumpleaños de mi hija allí y, ¡vaya manera de hacerlo! La comida fue perfecta, y los animadores fueron súper amables con los peques. Se fueron encantados después del paseo a caballo. Si estás buscando un cumpleaños original en la naturaleza, este es el sitio. ¡Seguro que repetimos!
Ah, y si te preguntas sobre la edad mínima para empezar a aprender a montar, ¡es ideal desde los 6 años! Así que si tienes peques en esa edad, está todo preparado para que se inicien en este mundo tan increíble.
Se ofrecen clases para principiantes y jinetes más experimentados
La verdad es que Hípica Restaurante - Dehesa Monteandres se ha convertido en una de nuestras escapadas favoritas, sobre todo cuando hay peques de por medio. Recuerdo que fuimos a celebrar el cumpleaños de un niño de 2 años y ¡su carita al ver a los caballos no tuvo precio! Acariciar y cepillar a uno de ellos lo dejó alucinado. Y mientras tanto, los padres pudimos disfrutar de una comida riquísima. Eso sí, hay que tener en cuenta que el lugar tiene su nivel de ruido, sobre todo con tantos niños corriendo y riendo, pero a fin de cuentas, eso solo añade al ambiente festivo.
Nos juntamos varias familias en nuestra última visita y, sinceramente, este es el sitio ideal para pasar un buen día. Los peques son atendidos rapidísimo con su comida, lo que es un alivio porque así pueden salir afuera a jugar. Mientras ellos se divierten pintando caras, jugando o montando a caballo, nosotros pudimos relajarnos y saborear la deliciosa comida. Y si hablamos del servicio, ¡no le puedo poner menos de un 10! La atención del personal siempre es atenta y cálida.
Lo mejor es la variedad en el menú, todo hecho con ingredientes de calidad. Aunque a mí me encantaron las tapas, el arroz al señoret que probé estaba de lo mejor. Y si tienes niños, el menú infantil es muy conveniente: vale 20 euros e incluye todo lo necesario para que los enanos se diviertan mientras tú te relajas. Suelo notar que el ambiente es bastante tranquilo y natural, lo que es un cambio agradable respecto a otros lugares, te sientes casi como en casa.
Y sí, me encanta cómo se aseguran de que los niños estén seguros. Por ejemplo, mi hija de 8 años y una amiga de 3 tuvieron su paseo a caballo, y el personal fue muy cuidadoso equipándolas con cascos. Definitivamente se han ganado nuestros corazones. En cuanto a la pregunta sobre si ofrecen clases para principiantes y jinetes más experimentados, para que lo sepas, ¡sí! Tienen clases de equitación en su escuela, perfectas para todos los niveles. Con todo esto, solo puedo recomendarte que planifiques tu siguiente visita, ¡no te arrepentirás!
Qué beneficios tiene asistir a clases en grupos reducidos
Y hablando de Hípica Restaurante - Dehesa Monteandres, ¡tengo que contarte lo bien que nos fue en la fiesta infantil que celebramos allí! La verdad, la merienda estaba riquísima y abundantísima. Los peques se lo pasaron en grande con las actividades, y eso que no era la primera vez que veníamos, pero fue alucinante ver cómo se lo disfrutaron. Además, tienen la opción de contratar un servicio de fotografía, lo cual es un plus genial para que puedas recordar esos momentos con imágenes. Las instalaciones pueden no ser las más nuevas, pero están muy bien cuidadas y el personal es super amable. Eso siempre se agradece, ¿verdad?
Otra cosa que me encantó fue la experiencia de poder montarse a caballo. Tienen un montón de caballos y están acostumbrados a que los niños se acerquen. Es una experiencia única para los pequeños, pero también para los adultos que se animan a pasear a lomos de uno de estos magníficos animales. En ese sentido, es un lugar donde todos pueden disfrutar, y lo mejor es que la comida es de alta calidad a precios razonables. ¡Con lo bien que nos trataron, podríamos quedarnos allí todo el día! Además, el parking al aire libre es bastante amplio, así que no tienes que preocuparte por dónde dejar el coche.
Recientemente, cuando fuimos a la comida de Navidad, íbamos un grupo grande, 26 personas. La atención que recibimos de Andrea y M. Carmen fue impecable. Te hablo de un servicio profesional que realmente hace la diferencia en una celebración como esa. Y no me puedo olvidar de la comida, ¡vaya festín! La calidad y cantidad era espectacular, lo que hace que ya estemos pensando en repetir el año que viene. Y si piensas que eso fue lo mejor, ¡el día de Reyes también fue una pasada! La comida fue estupenda y los niños estaban encantados con la animación y el paseo a caballo. Así que, ¡recomendadísimo!
Claro, siempre hay un lado menos bonito, como esa vez que tuvimos un pequeño desastre con el servicio. A veces pueden fallar un poco, como cuando llegamos a pedir unos almuerzos y tardaron una eternidad. Pero al final, al menos podemos decir que los bocadillos estaban buenos. A veces el servicio puede ser la clave para que una experiencia sea memorable, ¿verdad?
Y, haciendo un poco de reflexión, si piensas en los beneficios de asistir a clases en grupos reducidos, lo mejor es que se recibe una atención más personalizada. Al estar en un grupo pequeño, los instructores pueden dedicarles más tiempo a cada uno, asegurándose de que cada niño aprenda a su propio ritmo y se sienta cómodo. Esa cercanía facilita mucho la enseñanza, especialmente cuando se trata de algo tan especial como aprender a montar a caballo. ¡Así que ya sabes, si quieres una buena experiencia en la hípica, este es el lugar!
Hay clases específicas disponibles para preparar pruebas de acceso al Grado Medio o Superior
¿Sabes qué? Ayer celebramos el día de Navidad en Hípica Restaurante - Dehesa Monteandres y tengo que decir que fue una experiencia brutal. El trato del personal fue súper familiar y el ambiente estaba de lujo, ¡y eso que había niños por todas partes! No fue un caos, lo cual se agradece porque pudimos hablar sin gritar. La comida llegó a tiempo y todo estaba de maravilla. Sin duda, me quedo con una sensación de 5 estrellas en todo. ¡Vamos, que es un sitio que repetiremos seguro!
Si tienes peques, la zona infantil es genial. Ellos disfrutan de 2 horas con monitores en las que juegan, ven los caballos y hasta montan en ellos. Mientras tanto, tú puedes relajarte y disfrutar de un buen plato. Por ejemplo, los arroces son una pasada: tienen desde paellas hasta caldosos, y no olvides las tapas y las ensaladas, todo está excelente. ¡Tienes que probarlo! Además, no te preocupes por dónde dejar el coche, tienen aparcamiento gratuito al aire libre.
Aunque la primera vez que fuimos no estuvo nada mal, parece que tuvimos una pequeña decepción en un cumpleaños que celebramos. La comida estuvo bien, pero el entretenimiento para los niños dejó algo que desear. Las monitoras parecían un poco desganadas, y el paseo en caballo no duró más que un suspiro. La tarta también fue un poco escasa para tantos niños. Pero, ¡oye! No podemos olvidar lo de ayer, que realmente nos encantó y el equipo estuvo a la altura.
Si te preguntas si hay clases específicas para preparar pruebas de acceso al Grado Medio o Superior, me parece que no hay mucha información al respecto. Lo que he oído es que la calidad de las clases de equitación a veces no es la mejor, con algunos caballos en condiciones no ideales y falta de mantenimiento en las instalaciones. Así que, si buscas algo serio en ese sentido, quizás debas considerar otras opciones. Pero para pasar un buen rato en familia, definitivamente es un lugar increíble. ¡No te lo pierdas!
Cuántas personas pueden asistir a las clases específicas para las pruebas de acceso
Y bueno, tras la experiencia del concurso de doma de caballos, te tengo que contar que fue un espectáculo precioso. Los caballos se movían de una forma tan elegante que era difícil no quedarte embobado. Sin embargo, el grupo de flamenco que se suponía que iba a empezar a las 12 pm se hizo esperar, y cuando por fin salieron, la cosa fue un poco decepcionante. Vamos, que los comentarios de la gente a mi alrededor no eran precisamente positivos. En fin, la cena estuvo decente, pero lo de los baños fue una anécdota lamentable; el olor era nauseabundo, y el suelo... bueno, más bien un charco. Qué pena que un lugar con tantas cosas buenas tenga esos pequeños fallos que le restan puntos.
Por otro lado, si buscas un lugar para ir con los peques, este sitio es el mejor. Los monitores son súper amables y se lo curran un montón. La atmósfera es completamente familiar y te sientes como en casa. ¡Los arroces son una apuesta segura! Cada vez que vengo, hay nuevos entrantes que sorprenden y hacen la experiencia aún más agradable. He traído a varias personas, y todos terminan encantados. Es casi un ritual volver cada fin de semana y disfrutar de esa sensación de hogar que el lugar ofrece.
Aparte, aunque las instalaciones podrían estar un poco más cuidadas, en general el lugar está muy bien montado. Tienes la opción de reservar para comer y, además, te incluyen un paseo a caballo para los niños. Es un buen plan para pasar el día. La verdad es que aunque había m mucha gente y se formó un poco de barullo, el ambiente seguía siendo bonito, con las caballerizas de fondo. El servicio también es muy amable; eso lo compensa. Eso sí, las comidas para los más pequeños suelen ser rápidas, ya que los monitores se los llevan a jugar mientras los adultos terminan de comer.
Ahora, si te estás preguntando cuántas personas pueden participar en las clases específicas para las pruebas de acceso, he leído que suele haber un límite para asegurarse de que todos reciban atención personalizada, aunque no tengo el número exacto. Lo ideal es ponerse en contacto con ellos directamente para confirmar, pero ahí te dejo la inquietud, ¡no dudes en preguntar!
Qué pasa si alguien se siente intimidado al principio de su aprendizaje en equitación
Y si no te has pasado por Hípica Restaurante - Dehesa Monteandres aún, ¡no sabes lo que te estás perdiendo! La verdad es que la comida es increíble y el lugar tiene un ambiente muy acogedor. Es genial poder ir en familia, porque los niños se lo pasan en grande con los caballos. Te cuento que llevamos viniendo desde hace 5 años y siempre es un acierto. Mientras nosotros disfrutamos de una buena comida, ellos están con las monitoras, ¡subiéndose a caballo y pasándolo genial! El menú cambia cada fin de semana, pero los arroces son siempre espectaculares; ¡te lo recomiendo al 100%!
La atención en este lugar es otro nivel. Si decides ir, asegúrate de que M. Carmen esté allí; su trato es inmejorable y siempre está dispuesta a ayudarte. Por cierto, la profesora de doma clásica, Jenny, es una auténtica crack. Todo el equipo que hay es genial y hace que aprender a montar no sea solo divertido, sino también muy efectivo. El ambiente es súper familiar y agradable, perfecto para alejarse un poco del estrés del día a día.
Y si hay algo que se destaca en Dehesa Monteandres, es cómo manejan todo el asunto de los paseos a caballo. Las monitoras, como Noa y Loren, realmente se esfuerzan por que los niños se sientan emocionados y cómodos. El otro día, los peques venían con una sonrisa de oreja a oreja, y eso es lo que cuenta, ¿no? Por cierto, si alguien se siente un poco intimidado al principio de su aprendizaje en equitación, no hay problema. Aquí todos son muy comprensivos, y tanto las monitoras como la comunidad son muy acogedoras. Te aseguro que pronto te sentirás tan a gusto que ni te acordarás de esos nervios iniciales. ¡Así que anímate a visitarnos y disfruta de un día de buen rollo, buena comida y caballos!








