
Kiko Port es ese tipo de lugar donde te sientes como en casa mientras disfrutas de la mejor gastronomía mediterránea. Situado en Carrer del Pomer, s/n, 46780 Oliva, justo frente a la playa, es perfecto para relajarse y dejarse llevar por los sabores frescos del mar. Su propuesta culinaria se basa en un enfoque tradicional, pero con un giro moderno, dándole un valor especial a los productos de proximidad. Aquí, una paella de mariscos se convierte en una experiencia inolvidable, y su variedad de platos va desde calderetas hasta opciones innovadoras que seguro sorprenden a cualquier amante de la buena comida.
Lo mejor de Kiko Port es su ambiente acogedor y su fantástica terraza con vistas al mar y al puerto. Este encantador restaurante del Camping Kiko Park no solo es ideal para un almuerzo después de un día en la playa, sino que también es un lugar donde cada comida se siente como una celebración. Ya seas fanático de los arroces o simplemente busques probar algo nuevo, aquí hay propuesta para todos los gustos. ¡Definitivamente un lugar que necesitas visitar en tu próxima escapada a Oliva!
Horarios Kiko Port
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–20:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 12:00–22:00 |
| viernes | 12:00–24:00 |
| sábado | 10:00–24:00 |
| domingo | 10:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Kiko Port
Dónde se localiza Kiko Port
¡Hola, amigos! ¿Han oído hablar de Kiko Port, ese restaurante que está en Carrer del Pomer, s/n, 46780 Oliva, Valencia? De verdad, si buscan una experiencia maravillosamente mediterránea, tienen que hacer una visita. La ubicación es simplemente idílica, al pie de la playa de Terranova-Burguera, con vistas increíbles al mar, rodeado de dunas naturales y vegetación. ¡Es el lugar perfecto para disfrutar de una comida rodeados de naturaleza y un ambiente tranquilo!
Les cuento que el personal es encantador. Desde el momento en que llegas, sientes que están ahí para asegurarse de que todo esté a tu gusto. La atención es profesional y el servicio excelente. Quiero decirles que hay que estar pendientes, porque la comida es de otro nivel. La carta está llena de opciones mediterráneas bien cuidadas y variadas. Desafortunadamente, no pudimos probar las paellas magníficas que preparan porque necesitamos reservar con antelación. ¡Eran simplemente irresistibles!
Empezamos con el pan de la casa con tomate y mantequilla de hierbas, ¡una delicia! También pedimos la ensalada de tomate valenciano, que estaba tan fresca y sabrosa. Y no puedo dejar de mencionar el pulpo, que estaba cocido a la perfección, y esos langostinos crujientes que nos hicieron agua la boca. El entrecot fue otro acierto: tierno y en el punto que pedimos. Y aunque el bacalao y el sepionet estaban correctos, los acompañamientos como las patatas naturales bien fritas y los pimientos de padrón se llevaron la palma. Todo estaba fresco y preparado al momento.
Si después de comer desean un plan completo, pueden disfrutar de la playa que se accede directamente desde el restaurante, atravesando las dunas. Y si quieren relax absoluto, ¡reserven unas hamacas en Kiko Park, justo al lado del restaurante! En resumen, fue un día espectacular y definitivamente estamos pensando en repetir.
Y para aquellos que se preguntan “¿Dónde se localiza Kiko Port?”, no se preocupen, está en Carrer del Pomer, s/n, 46780 Oliva, Valencia, un lugar que no se pueden perder. ¡Les aseguro que será una aventura increíble y deliciosa!
Qué tipo de comida se sirve en Kiko Port
Si alguna vez estás por Oliva y quieres pasar un rato genial, tienes que hacerte un favor y pasar por Kiko Port en Carrer del Pomer. En serio, este lugar tiene 5 estrellas bien merecidas. El ambiente es relajado y acogedor, perfecto tanto para una cena con amigos como para una noche romántica. Y las vistas son simplemente espectaculares, lo que hace que toda la experiencia sea aún más maravillosa. La decoración es genial, me encantó. Y por supuesto, no puedo dejar de mencionar a Begoña y su simpático compañero pelirrojo que nos atendieron con una sonrisa. ¡Gracias a ellos por hacer que nuestra noche fuera aún mejor!
Si te preocupa el acceso, tranquilo, porque es perfecto para sillas de ruedas. Tanto el acceso exterior como el interior es bastante adecuado, al igual que las mesas. Y si vas con peques, no te preocupes, ellos la pasarán bomba. Hay un montón de espacio y ellos no molestan para nada. También me fijé que había muchas plazas de aparcamiento gratuitas, así que no tendrás que dar mil vueltas buscando dónde dejar el coche.
Hablando de la comida, te cuento que hay una gran variedad de platos, incluyendo opciones vegetarianas, así que si tienes alguna restricción alimentaria, ¡puedes pedir lo que necesites! La cena es el momento ideal para hacer tu visita, y los precios oscilan entre 10 y 20 € por persona, lo que mola bastante por lo que ofrecen. Y aunque un par de platillos no fueron mi favorito, como el tratar de atún que sentí un poco oxidado, el resto de la comida estaba a otro nivel. Los calamares, los mejillones y el pan estaban espectaculares. Volveremos sin duda, porque Kiko Port realmente tiene algo especial.
Entonces, ¿qué tipo de comida se sirve en Kiko Port? Puedes esperar disfrutar de deliciosos platos mediterráneos que van desde mariscos frescos hasta opciones vegetarianas. así que si te encanta experimentar, aquí te va una razón más para regresar y probar alguna de las delicias que te perdiste la primera vez. En general, la comida en Kiko Port te da gusto y es una experiencia que vale la pena vivir. ¡No te lo pierdas!
Cuál es la especialidad culinaria de Kiko Port
Tienes que probar Kiko Port, está en Carrer del Pomer, s/n, 46780 Oliva, Valencia, y de verdad que es un lugar espectacular. He estado allí muchas veces y cada vez siento que la experiencia se supera. La carta es simplemente una gozada; entre sus platos, mi favorito es el arroz senyoret, que está para chuparse los dedos. En nuestras últimas visitas, notarás que todo es exquisito, y el trato es impecable. El ambiente es increíble, con esa música en directo que le da un toque especial, ¿no crees?
En Semana Santa, nos organizamos bien y reservamos una mesa con un par de días de antelación. Aunque sí, admito que tardaron un poco en servirnos por la afluencia, pero el personal fue siempre muy amable y eso cuenta un montón. El arroz llegó justo en el momento adecuado y, aunque el tiempo de espera fue un poco largo, mereció la pena. Y ni hablemos de los postres, ¡son una delicia!
Lo que más me llamó la atención fue la dedicación del personal. Toni, uno de los camareros, hizo que nuestra experiencia fuera aún más mágica. Su atención fue excepcional y no nos faltó de nada en la mesa. Eso sí, cuidado con lo que pides; algunas cosas estaban un poco encharcadas en aceite, lo que a veces puede camuflar el sabor. Sin embargo, las coquinas y los mejillones estaban en su punto, súper frescos.
En cuanto al precio, salimos a unos 35€ por persona, que no está mal considerando la calidad y el buen ambiente que hay. Y no te preocupes por el aparcamiento, hay un montón de plazas libres y es gratuito. Si tienes niños, también tienen tronas disponibles, y el acceso es muy fácil para sillas de ruedas.
Ahora, si hablamos de su especialidad, definitivamente el arroz a banda y la Paella Valenciana se llevan la corona. Pero no te olvides de dejar un huequecito para la tarta de queso, ¡nunca he probado una tan buena! Sin duda, volveré porque tengo la sensación de que en cada visita, Kiko Port se supera.
Qué hace única la propuesta gastronómica de Kiko Port
Hablando del Kiko Port, ¡vaya lugar! He estado en varias ocasiones y, sinceramente, no me canso de lo bien que se come. La calidad de la comida es brutal. Si vas, no te puedes perder el pollo de corral y la hamburguesa – son un espectáculo. Además, hay una persona que se lleva todos los aplausos: Begoña. Ella es increíble, siempre con una sonrisa y haciendo que todo fluya de maravilla. En cuanto al ambiente, ya ni te cuento, se siente tan acogedor que es como estar en casa. Comida, servicio y ambiente, una combinación de 5 estrellas que definitivamente recomiendo.
Y no soy el único que lo dice. Una familia que se quedó en el camping cercano también se sorprendió. Justo después de probar la comida, estaban como enamorados del sitio. Fue bonito ver cómo, a pesar de tener dos hijas pequeñas alborotadoras, los atendieron de manera excelente. Hasta les ofrecieron un trato muy amable que muchas veces falta en otros sitios. Para ellos, la comida era sabrosa y elaborada. Eso ya dice mucho el tipo de atención y el cariño que le ponen a lo que hacen.
Ah, y no puedo olvidar mencionar lo genial que es que admiten mascotas. Me encanta saber que la mía puede acompañarme. La primera vez que fuimos, pedimos unos anillos de calamar, hamburguesas, y sepionetta que estaban para quitarse el sombrero. En la siguiente visita, un gazpacho espectacular y una dorada que no dejarás de recordar; incluso unos canelones que estaban de locura. La vista al puerto y la brisa hacen que todo se sienta aún más especial. Sin duda, es un lugar donde cualquier amante de la buena comida se sentirá como en casa.
Pero claro, no todo es un camino de rosas. Hubo una experiencia que no fue la mejor; el servicio no siempre fue excepcional. Como esa vez que no nos dejaron almorzar porque ya era tarde. Es una pena, porque la intención de ir es disfrutar de la comida y sentirse bien atendidos; a veces, un pequeño error puede estropearlo todo. Sin embargo, lo que hace única la propuesta gastronómica de Kiko Port es esa profunda conexión entre un excelente servicio, una comida sabrosa y elaborada, y un ambiente tan acogedor que invita a volver una y otra vez. Si aún no has ido, te animo a ponerlo en tu lista, ¡no te arrepentirás!
Kiko Port ofrece platos que incluyan ingredientes locales
Y hablando de Kiko Port, ya sabes que siempre hay opiniones encontradas. Por un lado, la ubicación es impresionante, justo a pie de playa con esas vistas que quitan el hipo. Pero, cuando se trata de la comida, la cosa se pone un poco más “meh”. Te lo digo con sinceridad: no hay nada que realmente te deje con la boca abierta. Las gambas congeladas fueron un gran punto en contra y, para colmo, parece que el chef es fanático del cilantro porque estaba en casi todos los platos. Y sí, la música a tope no ayuda, ¿verdad? Conversar resulta complicado cuando tienes un álbum de pop pegado de fondo. ¿Qué pasa con eso? Debería ser más un fondo musical que una fiesta.
Y no puedo dejar de mencionar el servicio. Entiendo que a veces los camareros están apurados, pero aquí fue un poco de locos. Te miran a la mesa como si estuvieran esperando que pidas algo, pero cuando querrías preguntar por una recomendación o pedir la cuenta, desaparecen. Para ser justos, la atención fue muy insistente durante la comida, y no es lo que esperas cuando estás tratando de disfrutar un rato con tus amigos. ¿Nos gastamos entre 50 y 60 euros por persona y salimos con esas sensaciones? Más bien un “no, gracias”.
Sin embargo, no todo el mundo opina igual sobre Kiko Port. Otros dicen que el lugar tiene un ambiente más relajado y que el arroz de calamar y gamba roja es simplemente espectacular. Así que si decides ir, lo mejor es que pruebes esos platos recomendados, y ojalá tengas una experiencia más positiva que la nuestra. Aunque, ¿Kiko Port ofrece platos que incluyan ingredientes locales? Pues la verdad es que, a menos que cuenten con algo fuera de carta y específico del área, no se nota tanto, y es una pena porque la región tiene productos frescos y riquísimos que vale la pena disfrutar. Mejor estar al tanto y preguntar al personal lo que tienen para asegurar esa experiencia auténtica. Tal vez te sorprendan.
Hay opciones vegetarianas o innovadoras en el menú
Y la verdad, amigos, qué decepción fue nuestra experiencia en Kiko Port. Fuimos dos días seguidos, y aunque esperábamos algo bueno, la cosa se fue al traste. La primera vez, habíamos reservado para disfrutar una paella, y la atención fue super lenta desde el principio. No solo tardaron en servirnos, sino que cuando llegó la comida, las raciones eran más bien escasas para el precio que pagamos. Y no hablemos de lo más preocupante: le advertimos mil veces al staff que una de nuestras amigas era celíaca. Al pedir un helado como postre, nos dijeron que no había problema. Luego, al empezar a comerlo, nos soltaron que no podían asegurar que no tuviera trazas. La chica se llevó un disgusto enorme, porque, vamos, eso no es algo que se deba tomar a la ligera.
En fin, a pesar del mal rato, volvimos al día siguiente, esta vez sin la menor y buscando algo rápido antes de tomar el camino de regreso. ¡Pero sorpresa! Aunque no tenían sitio en las mesas bajas, nos ofrecieron unas mesas altas. Aceptamos, pensando que quizás esta vez sería diferente. Error. La espera fue igual de larga, y en un momento dado, ni siquiera nos trajeron uno de los platos que habíamos pedido. Después de más de una hora y media, pedimos la cuenta y cancelamos lo que no llegó. Nos trajeron la cuenta con varias disculpas, pero al comentarles si podían hacer algo por el mal servicio, recibimos una respuesta bastante fría: que bastante hacían con no cobrarnos lo que no trajeron. ¡Vamos, que la sensación que se queda es de que hay mucha falta de organización!
Por otro lado, ese tipo de problemas me hace cuestionar mucho cómo sería en plena temporada alta. ¿Y los precios? Más elevados que en el restaurante del puerto, donde la mayoría de la gente opina que la comida es más rica y el servicio es mejor. En cuanto a opciones vegetarianas o innovadoras en el menú, lamentablemente, no parece que Kiko Port tenga mucho que ofrecer. Con todo lo que se escuchó en nuestras visitas, realmente no lo recomendaría para aquellos que buscan alternativas creativas o adecuadas, especialmente si tienes alguna restricción alimentaria. Si buscan comida mediterránea con gusto y atención a los detalles, quizás valga más la pena explorar otras opciones en la zona.
Cómo es el ambiente en Kiko Port
Y después de todo esto, no puedo dejar de hablar de Kiko Port en Oliva. Este restaurante mediterráneo realmente brilla por su ubicación privilegiada, justo en primera línea de mar. Imagínate disfrutando de una cena espectacular en su terraza que prácticamente toca la arena. Es el sitio perfecto para relajarse, con vistas espectaculares al océano que hacen que la comida sepa aún mejor. Si buscas un lugar donde disfrutar de buena comida con una brisa marina, este es el tuyo, ¡sin duda!
La fideuá es, para nosotros, el plato estrella. La prepare que nos sacaron un día era de puchero, y, ay, estaba increíble. Pero no te quedes solo con eso; los entrantes también son una delicia. Prueba la ensaladilla, el pulpo braseado, o los buñuelos de sobrasada y bacalao. Si eres de los que valoran comer bien, vas a salir más que satisfecho. Y lo mejor es que el personal es un encanto; siempre con una sonrisa y muy atento, se aseguran de que tu experiencia sea impecable.
Ah, y aunque hay un montón de plazas de aparcamiento gratuitas, siempre se recomienda hacer una reserva, especialmente en temporada alta. Pero durante el resto del año, el lugar es mucho más tranquilo, y eso le da un encanto especial. Puedes disfrutar de tu comida con música de fondo, creando un ambiente acogedor y familiar. Así que, ¿cómo es el ambiente en Kiko Port? ¡Es simplemente genial! Un lugar animado, lleno de buenas vibras, donde te sientes como en casa, ¡y todo esto mientras disfrutas de esos aromas del mar!
Kiko Port tiene un área exterior para comer
Y hablando de Kiko Port, ¡menuda joyita hemos descubierto! Si buscas un restaurante de calidad excepcional en un entorno que tiene todo para enamorarte, este sitio es una parada obligatoria. Estar justo junto al puerto y a dos pasos de la playa le da un toque especial. Entra, y te vas a encontrar con un diseño que te hará la boca agua, de verdad. Cada rincón está pensado para que disfrutes de esa brisa marina mientras saboreas unos platos que son una delicia. Vamos, que está tanto para comer como para disfrutar de una experiencia única.
La comida, ¡qué maravilla! Te lo digo de corazón: la paella Valenciana y el brownie son un must. He tenido la suerte de ir varias veces, y siempre me han tratado fenomenal. Susana, ¡qué persona más agradable! Te hace sentir como en casa. Las presentaciones de los platos son de un 10, y el servicio es impecable. Lo mejor de todo, después de probar un par de cosas, no vas a sentir que te dejaste un dineral. La relación calidad-precio es muy buena, y eso siempre es un punto a favor.
Aunque hay que mencionar que no todo ha sido perfecto. Hubo un par de ocasiones en las que la espera se hizo eterna, y eso puede dejar un mal sabor de boca. Casi una hora y media esperando para que nos sirvieran el primer plato, y eso no es lo que uno espera de un lugar que se dice de calidad. Eso sí, cuando la comida llega, el sabor compensa bastante, pero siempre está bien que te atiendan rápido y te ofrezcan una buena experiencia sin esos rollos de la espera.
Y claro que sí, ¡Kiko Port tiene un área exterior para comer! Si te gusta comer al aire libre y disfrutar del buen tiempo, su terraza es perfecta. Aunque hay veces que el sol puede ser un poco traicionero y, dependiendo de la hora, podrías necesitar un poco más de sombra. Pero en general, sentarse afuera mientras saboreas una buena paella, rodeado de ese ambiente marino, es toda una experiencia. Así que ya sabes, apunta a Kiko Port en tu lista de restaurantes que tienes que visitar sí o sí. No te va a decepcionar.
Es recomendable Kiko Port para almuerzos después de ir a la playa
Y cuando llegas a Kiko Port, lo primero que te sorprende es la terraza con vistas al mar. La localización es sencillamente espectacular. Te sientas allí y ya te destensas solo con mirar el horizonte. La verdad es que no hay nada mejor después de un día de sol y playa. Si vas con la familia o con amigos, es el tipo de lugar que te hace sentir como en casa, pero con mucho más estilo. El ambiente es fantástico, y se nota que cuidan cada detalle, desde la limpieza hasta la atención al cliente.
¡Y ni hablar de la comida! Si no pruebas el tartar de atún, te estás perdiendo algo muy especial. Además, la ensaladilla está riquísima, aunque algunos podrían decir que se puede afinar un poco más, como en el caso de los “figatells”, que son un clásico por alguna razón, ¡buenísimos! Para cerrar la comida, la tarta de queso es el broche de oro que no te puedes perder. Sería un crimen irte sin probarla. La combinación de la comida, el servicio y las vistas al mar aseguran que la experiencia sea de 5 estrellas.
En cuanto al aparcamiento, hay muchas plazas libres, así que no tienes que preocuparte por eso. Es genial que el aparcamiento sea gratuito, ya que así no te complicas la vida después de un almuerzo relajante. Ah, y si te preocupa el ruido, aquí puedes ponerte a charlar en un ambiente bajo, así que nada de gritos ni tensiones.
Entonces, en respuesta a la pregunta de si es recomendable Kiko Port para almuerzos después de ir a la playa, ¡la respuesta es un rotundo sí! La comida es deliciosa, las vistas son para recordar y el servicio siempre te deja satisfecho. Así que, si te decides a visitarlo, prepárate para pasar un rato increíble y disfrutar de una experiencia a otro nivel. ¡No te lo puedes perder!








