
La Casa de Manolo Franco es el lugar que necesitas conocer si estás por Valdemorillo. Este restaurante con una estrella Michelin te ofrece una experiencia gastronómica auténtica, llena de cocina creativa y de sentimiento inspirada en los sabores de la Sierra de Guadarrama. Aquí, el chef Manu Franco y su equipo recolectan ingredientes frescos, como plantas aromáticas y lujosas carnes de proximidad, para crear platos que cuentan una historia y te aseguran momentos de pura felicidad.
El ambiente es una mezcla perfecta entre lo rústico y lo moderno; ideal para disfrutar de una comida memorable. Con una calificación de 4.8/5 en Restaurant Guru y reseñas que aplauden la calidad de su menú, no hay duda de que La Casa de Manolo Franco es un destino imprescindible. Ya sea que estés buscando un buen almuerzo o una cena especial, ¡reserva tu mesa y déjate sorprender por los sabores de la sierra!
Horarios La Casa de Manolo Franco
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| miércoles | 13:30–16:30 |
| jueves | 13:30–16:30, 20:30–22:30 |
| viernes | 13:30–16:30, 20:30–22:30 |
| sábado | 13:30–16:30, 20:30–22:30 |
| domingo | 13:30–16:30 |
| nan | Cerrado El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Casa de Manolo Franco
Dónde se encuentra La Casa de Manolo Franco
¡Chicos! Si todavía no habéis probado La Casa de Manolo Franco en La Fuente, 6, 28210 Valdemorillo, Madrid, no sé a qué estáis esperando. Este lugar es una joya gastronómica que se merece todas las 5 estrellas que le han dado. Desde que llegas, el ambiente te atrapa: todo está decorado con mucho gusto y tiene ese toque acogedor que te hace sentir como en casa. La experiencia, desde el inicio hasta el final, es pura maravilla.
La última vez que estuvimos allí, decidimos echar un vistazo al menú corto, ¡y menuda elección! Cada plato es una sorpresa que no quieres que se acabe. Todo, desde el desayuno hasta los postres, fue exquisito. Los sabores son únicos y, la verdad, ¡cada bocado es aún mejor que el anterior! Y si pensabais que el servicio iba a ser como en cualquier sitio, os sorprenderá lo atentos que son. Siempre listos para ayudarte y explicarte los platos, lo que hace que la experiencia sea aún más especial.
El jueves pasado, cenamos allí y quedamos encantados. La comida estaba elaborada a la perfección y la presentación de cada plato es digna de un cuadro. De hecho, a nosotros nos sorprendió tanto que ya estamos pensando en volver y probar el menú de verano. ¡Recomendado al 100%! La cocina está en su punto y el precio se ajusta perfectamente a lo que ofrecen, sin duda, ¡una ganga para lo que es!
Si todavía no tenéis claro qué pedir, os tenéis que probar la croqueta de jamón, el bacalao en tempura y los churros de los Tíos Pichi y Ricardo con chocolate de Burgos. Estoy seguro de que será una experiencia que recordaréis. Y, por si fuera poco, el arroz es el mejor que he probado en mi vida. En fin, La Casa de Manolo Franco no es solo un restaurante, es un viaje gastronómico por la sierra madrileña. Así que, ¿a qué esperáis para disfrutar de todo esto? ¡Nos vemos allí!
Qué tipo de restaurante es La Casa de Manolo Franco
La verdad es que te va a encantar La Casa de Manolo Franco. Antes de que se me olvide, le doy 5 estrellas porque la experiencia fue increíble. Tienen dos tipos de menús, uno cortito y otro más extenso, y aunque podrías disfrutar del menú largo si vas a comer, para la cena es un pelín excesivo. Los platos están super bien organizados en formato de tiempos: desayuno, aperitivo, almuerzo y cena, lo que le da un toque muy divertido. Y no te imaginas las combinaciones que tienen, como el eclair que voy a recordarme de por vida, que es de rabo de toro con chocolate blanco y caviar. ¡Una locura!
Lo que más me impresionó fue la conexión que logró Manolo Franco con nosotros. Te explica en persona cada pase y comparte toda la historia familiar detrás de los platos. Eso le añade un valor emocional que hace que la experiencia sea aún más única. El entorno también es genial, rústico pero muy cuidado, con mesas en un jardín precioso, ideal para dejarte llevar. De los platos, me quedé con el arroz de cordero y el bacalao, y a nivel de calidad-precio, sinceramente está super recomendable. Por lo que respecta al precio, cuenta con que te saldrá alrededor de 80-90 € por persona, y no olvides que puedes aparcar en la calle de forma gratuita, ¡un plus!
Me sorprendió gratamente, la verdad. A veces, cuando estás metido en el mundo de la alta gastronomía, te cuesta encontrar algo que realmente te deje ese efecto "wow". Pero aquí, no solo a mí, sino también a mi acompañante, que no es muy fan de las estrellas Michelin, se le saltaron las lágrimas con ciertos sabores. Recuerdo especialmente el macaron de romero con miel y aceitunas y la croqueta de la abuela Pepa, ¡simplemente espectacular! Todo el menú fue un viaje a la infancia y a la tierra, y eso se nota. Además, el restaurante está siempre lleno, aunque su aforo es reducido, lo cual dice mucho de que es una referencia en la zona. Me encantó la atención del equipo, que es súper cordial y siempre está dispuesto a explicarte los platos, y el detalle de llevarte una bolsita con "el desayuno" para el día siguiente fue el broche perfecto.
Entonces, ¿qué tipo de restaurante es La Casa de Manolo Franco? Es un lugar que te hace disfrutar de alta gastronomía con un toque emocional, donde cada plato cuenta una historia. Aquí puedes regresar a tus raíces a través de la comida, y seguro que te quedarás con ganas de volver. ¡No te lo pierdas!
Cuántas estrellas Michelin tiene La Casa de Manolo Franco
Y pues, si te cuento un poco más sobre La Casa de Manolo Franco, puedo decirte que desde el primer momento en que cruzamos la puerta, supimos que estábamos a punto de vivir algo especial. No se trataba solo de una comida, pensaba que era como un viaje por los sabores de la temporada. Cada plato contaba una historia y cada ingrediente parecía hablar del mimo que habían elegido. Un verdadero homenaje al producto fresco y de proximidad, tratado con un respeto absoluto. Los entrantes fueron un espectáculo por sí solos, con combinaciones que resaltaban lo mejor de cada ingrediente en su mejor época. ¡Una delicia!
Y qué decir del servicio, ¡impresionante! Siempre con una sonrisa y dispuestos a explicarnos el menú, que en nuestro caso fue el de primavera. Hicieron que la experiencia fuera aún más cercana y especial. Manuel, el dueño, salió a charlar con nosotros y, la verdad, se nota que le apasiona su trabajo. Esa interacción hizo que nos sintiéramos como en casa. Si te gusta la buena comida, ¡tienes que probar el menú degustación XL! Aunque nosotros optamos por el normal, que tenía ocho platos y nos dejó más que satisfechos. Ahora ya estoy deseando que llegue el próximo cambio de estación para probar los menús que tienen preparados.
Y no puedo dejar de mencionar el gesto de Manu con el postre para mi pareja. Había una vela y todo, celebrando su cumpleaños de una manera inesperada y cálida. Ese tipo de detalles son los que convierten una simple cena en un recuerdo inolvidable. Así que, un enorme agradecimiento a todo el equipo por hacernos sentir tan especiales. Sabes que si hay algo que se respira en este lugar es la combinación de pasión y calidad en cada detalle.
Ah, y si te estás preguntando cuántas estrellas Michelin tiene La Casa de Manolo Franco, la respuesta es que, por ahora, no tiene ninguna. Pero honestamente, yo diría que la experiencia y la calidad que ofrecen merecen más que opiniones en guías. Definitivamente vale la pena visitarlo; no hay duda de que volveremos, porque aquí no solo se cocina con talento, ¡sino con el corazón!
Qué tipo de cocina ofrece el restaurante
Y volviendo a mi experiencia en La Casa de Manolo Franco, ¡qué cena más increíble! El sábado pasado estuve con mi pareja y no puedo dejar de agradecer a Manolo y a todo su equipo por el trato tan exquisito. ¡De verdad, qué atención! Especial mención a Claudia, que fue un auténtico amor y demostró ser una gran profesional durante nuestra velada. El menú de invierno fue un éxito total en todos los sentidos. Desde ya te digo que estamos deseando volver para probar el menú de primavera, aprovechando que somos vecinos de Valdemorillo.
Por otro lado, no todo el mundo tuvo la misma suerte. Un grupo de amigos hizo una reserva a nombre de Carlos Sánchez para cinco personas en este restaurante con estrella Michelin, y la cosa no fue tan bien. Ellos no son expertos, pero han explorado varios lugares de este estilo, así que tenían expectativas. Desde el inicio, notaron que la atención no fue lo que esperaban y que la presentación de los platos era un poco caótica. Lo único que destacaron fue el bacalao, pero en general, sintieron que la comida no tenía el toque creativo ni el sabor que uno espera de un lugar con el prestigio de una estrella Michelin.
Pero volviendo a mi experiencia, fue perfecto de principio a fin. Me encantó cómo te hacen sentir como en casa, durante nuestra cena el personal fue amabilísimo y se tomaron el tiempo de explicarnos cada plato con lujo de detalles, lo que realmente hace que todo tenga sentido. Cada bocado fue un espectáculo; la potencia de sabor de los platos fue excepcional y está claro que no queríamos que se acabaran. Y ya no hablemos del ambiente, tranquilo y acogedor, pero con un toque moderno, ideal para disfrutar de una buena velada.
Así que, ¿qué tipo de cocina ofrece el restaurant? En La Casa de Manolo Franco, puedes esperar una cocina de autor llena de creatividad, con una atención al detalle espectacular y sabores sorprendentes en cada plato. ¡No puedo esperar a volver y descubrir lo que tienen preparado para cada estación!
Quién es el chef de La Casa de Manolo Franco
Y después de tanto hablar de sitios especiales, tengo que añadir que La Casa de Manolo Franco es pura magia. Desde que cruzas la puerta, te sientes en casa. La atención, tanto en la sala como en la cocina, es digna de un aplauso. No hay esperas, y eso es un plus cuando tienes tanta delicia en el menú. La última vez que fuimos, incluso bromeamos sobre que ojalá tuviéramos más de esos raviolis que son un auténtico abrazo al paladar. Y si tienes que hacer un esfuerzo, que sea por dejar espacio para el arroz con leche que, sinceramente, nos llevó a otra dimensión de sabor. ¡Llanto de felicidad garantizado!
Hablando de sabores, cada plato que prueba es una pequeña obra de arte. Entre el menú de invierno, que tuvimos la suerte de degustar, y la cerveja burbujeante que acompaña cada bocado, hay algo que se siente muy especial. Y ya estoy soñando con el menú de primavera. La forma en que Manuel, el chef al mando, crea ese equilibrio perfecto entre tradición y modernidad te transporta a un mundo muy personal y lleno de historia. Cada bocado cuenta una historia, y eso es lo que hace que aquí la comida no sea solo comer, sino un verdadero viaje a través de los sentidos. ✨
No puedo evitar mencionar que la relación calidad-precio es increíble, especialmente para la experiencia que estás viviendo. Más de 100€ por persona puede sonar un poco elevado, pero creeme, cada euro vale la pena cuando la calidad está a este nivel. Sin duda, volveremos, nos quedamos con ganas de más sorpresas. ¡Gracias, Manuel y todo el equipo, por hacer de nuestra cena una experiencia inolvidable!
Entonces, ¿Quién es el chef de La Casa de Manolo Franco? Pues es Manuel, un apasionado de la gastronomía serrana que combina su tradición familiar con un toque de innovación. Su dedicación y cuidado en cada plato se notan, y es precisamente eso lo que lo convierte en un chef que merece toda nuestra admiración. ¡No te lo puedes perder!
Qué ingredientes frescos utiliza el restaurante en sus platos
Y hablando de La Casa de Manolo Franco, no puedo dejar de recordar la experiencia tan increíble que tuve allí. Desde el momento en que llegas, la primera impresión es inmejorable. Es como si el chef te recibiera en su propia casa, y de verdad te hacen sentir como si fueras parte de la familia. El ambiente es súper acogedor, perfecto para disfrutar de una cena con esa persona especial o incluso con amigos. En serio, el lugar tiene ese toque romántico, con vistas a un jardín vertical espectacular que te hace olvidar que estás en Valdemorillo, ¡es una mini escapada a la sierra!
Y qué decir de los platos. Exquisitos y diferentes es poco. Si no has probado la croqueta, que se deshace en la boca, o el pan de masa madre con mantequilla ahumada, entonces no sé qué estás esperando. La leche frita y el revuelto de setas son también de otro mundo. Todo tiene ese sabor a montañas y a esencia madrileña que te transporta. Mi colega y yo decidimos pedir la degustación de cada estación, y fue como un viaje a través de los sabores más auténticos. Te aseguro que repetiría mil veces, y cada vez sería una nueva aventura.
Y aunque la comida es un espectáculo, el trato es el que realmente marca la diferencia. El chef se toma el tiempo de charlar con todos los que están en la sala, compartiendo anécdotas y, si tienes suerte, ¡alguna receta! La sencillez de su carácter y la cercanía de todo el equipo hacen que te vayas con esa sensación de "me quiero quedar aquí para siempre".
Ahora, sobre los ingredientes frescos... En La Casa de Manolo Franco, utilizan lo mejor que la sierra les ofrece. Puedes encontrar productos de la zona que le dan un carácter único a sus elaboraciones. Cada plato refleja la sensibilidad del chef hacia la naturaleza, haciendo que cada bocado sea una celebración del campo madrileño. Así que, si aún no has ido, ¡no dudes en abrir los ojos y disfrutar de esta maravillosa experiencia!
Qué significa que el restaurante se inspire en los sabores de la Sierra de Guadarrama
La Casa de Manolo Franco es un lugar que tienes que visitar. Desde el momento en que cruzas la puerta, la calidez del sitio te envuelve. Te reciben como si fueras un viejo conocido, con sonrisas sinceras que te hacen sentir en casa. No hay nada mejor que eso, ¿verdad? La experiencia entera es simplemente increíble.
Y ni hablar de la comida. Cada plato que te sirven es una obra maestra, pensado al detalle. Los sabores y las texturas se combinan de manera espectacular, utilizando productos de calidad y de temporada. Es como un viaje gastronómico por la Sierra de Guadarrama en cada bocado. No hay ni un solo plato que te deje indiferente; te aseguro que tu paladar va a estar agradecido.
El ambiente también es digno de destacar. Es como si entraras en una “casa familiar” donde todos están ahí para disfrutar y compartir. El trato es excepcional, y eso se nota. Te hacen sentir como si formases parte de algo especial, como si estuvieras en una reunión entre amigos. No hay lugar para la rigidez ni la formalidad aquí, solo buenas vibras y risas.
Y claro, no puedo despedirme sin dar las gracias por el día tan espectacular que nos hicisteis pasar. De verdad, estoy más que segura de que volveré. Para aquellos que se lo están preguntando, cuando un restaurante se inspira en los sabores de la Sierra de Guadarrama, se traduce en ingredientes frescos y locales que resaltan lo mejor de nuestra naturaleza. Significa platos que no solo alimentan, sino que cuentan historias, conectan con la tierra y te invitan a disfrutar de la tradición de manera deliciosa. ¡No te lo pierdas!








