Restaurante El Temple de Diana

Restaurante El Temple de Diana

Si buscas un lugar con buen rollo y excelente comida en Sagunto, El Temple de Diana es tu parada obligatoria. Este restaurante, ubicado en C. del Sagrari, 17, está justo a un paso del castillo y tiene un ambiente acogedor que, aunque un poco oscuro, le da un toque especial. La decoración es justo lo que esperarías de un sitio con un nombre tan mítico, y la terraza es perfecta para disfrutar en esas frescas tardes de otoño.

La carta es digna de un festín, con un montón de opciones que van desde singulares tapas, un rape bien trabajado y un delicioso paté. No te olvides de probar la famosa ensalada Temple y uno de sus exquisitos postres caseros. Aquí hay algo para todos, así que no importa si eres vegetariano o amante de la carne, seguro que saldrás con una sonrisa, y sin duda, con ganas de volver.

Restaurante El Temple de Diana

Restaurante
⭐4,4
535Reseñas
Fotos
C. del Sagrari, 17, 46500 Sagunt, Valencia
647 61 71 66

Horarios Restaurante El Temple de Diana

DíaHora
lunes13:30–16:30
martes13:30–16:30
miércolesCerrado
jueves13:30–16:30
viernes13:30–16:30, 19:30–24:00
sábado13:30–16:30, 19:30–24:00
domingo13:30–16:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante El Temple de Diana

Dónde se encuentra El Temple de Diana

Si estás buscando un lugar para comer en Sagunto, déjame hablarte de El Temple de Diana. Este restaurante en C. del Sagrari, 17, 46500 Sagunt, Valencia es un verdadero hallazgo. Desde que entras te das cuenta de que estás en un lugar especial, con un local bonito y bien decorado, aunque, para ser sincero, podría tener un poco más de iluminación. Pero eso no importa tanto cuando la comida es tan rica. La verdad es que me sorprendió para bien, y la relación calidad-precio es genial – lo que te ofrecen se siente bien por lo que pagas, en torno a 10-30 € por persona.

Lo que más me flipó fue el servicio; aquí Valeria es una auténtica máquina. Te atiende con una sonrisa y se mueve por todo el restaurante como si no hubiera un mañana, haciendo malabares con decenas de mesas. ¡Impresionante! No hay esperas largas, y si tienes alguna pregunta, ella tiene tiempo para ti, y eso se aprecia mucho. En cuanto a la comida, la ensalada César y el famoso arroz meloso son imprescindibles. Te prometo que quedas satisfecho, ¡los platos son generosos! Pero ojo, que si eres fan de las croquetas, solo te servirán en unidades o media ración, así que tenlo en cuenta.

El ambiente es tranquilo y agradable, perfecto para una cena en pareja o un almuerzo con amigos. La terraza es ideal para esos días de otoño en los que quieres disfrutar del aire fresco. Lo mejor de todo es que el restaurante está en el centro histórico de Sagunto, muy cerquita del Ayuntamiento y las murallas del templo de Diana, así que después de comer, puedes darte un paseo por la zona y descubrir un poco más de la historia local.

En resumen, El Temple de Diana es un lugar que merece la pena visitar. Ideal para tapear o comer de menú, además tienen opciones para los más pequeños. Si estás por Sagunto, no te lo pienses y ve a disfrutar de una buena comida con servicio top. ¡Te garantizo que no saldrás decepcionado!

Cuál es la dirección exacta del restaurante

Y, bueno, déjame contarte más sobre El Temple de Diana. La experiencia de comer ahí fue realmente especial, sobre todo porque es un lugar súper característico en Sagunto. No tenía claro dónde ir a parar, pero al final me decidí por este sitio y, sinceramente, ¡fue una elección brillante! Desde el momento en que te sientas, el ambiente es acogedor, lleno de sonrisas y buena vibra. El menú no es excesivamente extenso, pero lo que hay está muy bien pensado; es perfecto para disfrutar de una buena comida sin complicaciones.

Como te mencioné, me senté en la calle y fue genial. Hay una paz que te hace sentir parte del pueblo. Justo detrás de mí se alzaba la torre de la iglesia, y eso le daba un toque mágico a la comida. Si te gustan los mariscos, no puedes dejar de probar los calamares y el paté, que estaban simplemente… ¡geniales! Perfectamente sazonados, nada de esos platos insípidos que uno a veces teme encontrarse. Y tampoco olvides acompañarlo con una buena cerveza; es el toque que hace que todo combine a la perfección.

Ahora, en cuanto a los platos principales, los solomillos estaban de muerte. Super sabrosos y con esa mezcla dulce-picante que te deja queriendo más. El pescado también, ¡realmente estaba buenísimo! Pero, ojo, si decides ir, tal vez debas evitar el arroz al horno. Quizás fue un día malo para ellos, pero me tocó uno que estaba crudo y salado; una decepción, la verdad. Aunque, a fin de cuentas, no todo puede ser perfecto, ¿verdad? Y un consejo práctico: el aparcamiento puede ser un poco complicado, mejor busca un rincón en los alrededores y disfrutas del paseo por el encantador pueblo.

Por cierto, para aquellos que busquen la dirección exacta, El Temple de Diana está en C. del Sagrari, 17, 46500 Sagunt, Valencia. Así que, en tu próxima visita a Sagunto, no dudes en repetir esta experiencia. Definitivamente, me encantó y estoy ansioso por volver… aún tengo el castillo de Sagunto en la lista.

Qué tipo de ambiente tiene El Temple de Diana

Y ya te digo que si decides pasar por El Temple de Diana, no te vas a arrepentir, seguro. La atención es increíble, los camareros son super atentos, y el servicio es rapidísimo. La última vez que fuimos, pedimos unas tapas riquísimas antes de ir al concierto de música griega en la Casa del Berenguer. Desde luego, no será la última vez que los visitemos; hay tanto que probar. Me quedé con ganas de esos arroces que nos recomendó una chica que nos atendió, que, por cierto, también fue muy amable.

Ayer, volví con unos amigos y nos dejamos llevar por la variedad del menú del día. La ensalada temple estaba de vicio, las croquetas de setas y jamón, ni te cuento, y claro, repetimos las bravas porque están brutales. Es un sitio donde la calidad-precio sí que se siente justa, especialmente por la rapidez con la que te sirven. La comida es buena y el ambiente es muy relajante. La combinación de todo eso hace que valga la pena visitarlo.

Eso sí, no todo el mundo ha tenido la misma suerte. He escuchado que algunos han tenido experiencias menos afortunadas, como un amigo que llevó a su familia y se encontró con un arroz malísimo, prácticamente sin marisco. Eso sí que no me lo esperaba, ¡menuda decepción! Pero también tengo que decir que mis experiencias han sido bastante positivas, así que quizás hay que elegir bien qué pedir.

En cuanto al ambiente, El Temple de Diana tiene un encanto especial. Puedes disfrutar de un espacio tranquilo, ya sea en el interior, que está bien climatizado, o en la terraza exterior, donde es muy agradable comer. Es un sitio perfecto para ir a relajarse y disfrutar de un buen rato con amigos. Así que si buscas un lugar con buen rollo y buena comida, ¡este es el sitio!

Qué características destacadas tiene la decoración del restaurante

Y la verdad es que no podrías elegir un lugar mejor que El Temple de Diana. Desde que lo descubrí, me ha dejado sorprendido. ¡Vivía a solo 2 minutos y ni siquiera lo había probado! Todo empezó por pura casualidad, pero, oye, fue un ACIERTO total. La berenjena con mucha sabor y nada pesada, y la tempura era ligera y perfecta. Pero, ¡el MORRO! De verdad, ¡qué delicia! Cada bocado era jugoso y crujiente. Te aseguro que es el mejor que he comido en años. Sin duda, volveré.

Por otro lado, si buscas un menú del día, por 16,90€ puedes disfrutar de tres primeros y tres segundos a elegir, junto a un postre o café. La calidad de la comida es bastante buena, y el ambiente del local es súper acogedor. Ideal para una comida tranquila. De hecho, ya estamos planeando la próxima visita para probar más platos de su carta. El servicio es rápido y siempre te hacen sentir bienvenido, así que si decides ir, ¡no te vas a arrepentir!

Ahora, claro, no todo puede ser perfecto. También hubo una experiencia que me dejó un poco desilusionado, pedí el menú y la calidad no fue la esperada. La dorada estaba un poco cruda y la guarnición, frita y aceitosa, no daba ganas de comer. Me llegó un vaso sucio, así que terminé bebiendo directamente de la botella. Es una pena, sobre todo con un menú de 20€. Pero al menos el café estaba bueno, ¡así que algo es algo! A veces las cosas pasan, pero el ambiente y la atención estuvieron bien.

En cuanto a la decoración del restaurante, destaca por ser acogedora y cómoda. Aunque el local no es muy grande, está bien distribuido y te hace sentir en casa. Perfecto para disfrutar de una buena comida en un espacio tranquilo. La combinación de elementos clásicos y modernos le da un toque especial que seguro aprecian todos los que buscan un lugar donde comer en Sagunto.

Qué se puede esperar de la terraza del restaurante

Y después de todo lo que te he contado sobre El Temple de Diana, no me puedo aguantar las ganas de volver y hacer otra visita. De verdad, es un sitio encantador. Las hamburguesas están buenísimas y el trato del personal es de esos que te hacen sentir en casa. Si a eso le sumas que los precios son más que asequibles, ¡tienes un plan perfecto! De hecho, la última vez que fui, quedé tan encantado que hasta se me ocurrió dejarles 5 estrellas en la reseña.

Recuerdo un domingo que llegamos tarde, sin reserva y a las 14:00 h, y nos encontramos con este majestuoso lugar. Aunque había algo de falta de luz en ciertas mesas, me sorprendió lo rápido que nos acomodaron, considerando que estaba lleno. Pedimos menu y la variedad era decente, con esa paella de magro que tiene tan buena fama. Como primer plato, no podía faltar una ensalada y unas tablas de quesos que estaban para chuparse los dedos. Lo de los postres también me impresionó; caseros y muy bien elaborados. El precio, unos 16 € por persona, es una auténtica ganga si consideras la calidad de lo que te sirven.

Tampoco puedo dejar de mencionar a Ángel, el camarero. De verdad, ¡un encanto de persona! La atención fue excepcional. A pesar de estar a tope, se dedicó a hacernos sentir como en casa. Y es que no solo se trata de la comida; también se trata de la experiencia. El ambiente es acogedor y la decoración te envuelve, así que ya sabes, ¡perfecto para una comida con amigos!

Ahora que me preguntas por la terraza, bueno, puedo decir que es una opción interesante, pero cuidado con el clima. En una de mis visitas, la lluvia nos pilló desprevenidos y tuvimos que refugiarnos en un bordillo. Aunque ese es un pequeño detalle, el equipo podría mejorar un poco en la forma de resolver estas situaciones. Aun así, ¡te aseguro que la próxima vez que vaya, probaré la terraza otra vez! Ideal para disfrutar del buen tiempo, aunque siempre es bueno tener un plan B en mente.

Qué opciones gastronómicas ofrece la carta de El Temple de Diana

Totalmente de acuerdo contigo, El Temple de Diana es un lugar que te sorprende para bien. Después de un día agotador explorando el castillo de Sagunto, poder sentarte aquí es como un abrazo reconfortante. El menú diario es una joya; la opción que probé estaba increíble. Ese arroz meloso que pedimos, Dios mío, ¡literalmente se deshacía en la boca! Y ni hablar del fuá a la plancha, una delicia. Pero lo que realmente hizo que la comida fuera memorable fueron los postres. No olvidéis pedir el croquetón, es un must si queréis algo dulce.

La atención en El Temple de Diana es otro de sus puntos fuertes. Recuerdo que la camarera era super amable y simpática, siempre con una sonrisa y dispuesta a ayudar. Además, el ambiente al aire libre es perfecto para relajarse y disfrutar de la buena comida. A precios súper razonables, ¡volver a este lugar es un hecho! La próxima vez que planeéis una cena, tenéis que probar las berenjenas a la mil y esos huevos rotos que son una auténtica maravilla.

Lo que más me sorprendió fue la atención al detalle. Desde el momento en que entras, todo está decorado con gusto y se respira un ambiente acogedor. Si lleváis a los peques, no os preocupéis, son bastante amables y pacientes con ellos. Afortunadamente, hay opciones para todos los gustos. El menú de 29,90€ te deja probar varias cosas, desde tres entrantes a un plato principal, bebida, postre y café. ¡Todo buenísimo!

Y ya para cerrar, si os preguntáis qué opciones gastronómicas ofrece la carta de El Temple de Diana, la variedad es impresionante. Aparte de los ya mencionados, hay un magnífico secreto que es muy conocido, y las opciones van desde platos caseros hasta algo de nueva cocina. En resumen, es un lugar donde no solo se come bien, sino que también se pasa un rato agradable. ¡No lo dudéis, tenéis que ir!

Qué tipo de tapas se pueden encontrar en el menú

Y, si te estás preguntando dónde ir a cenar en Sagunto, no busques más. El Temple de Diana es un verdadero tesoro escondido en el casco antiguo. La primera vez que fui, me quedé impresionado con las berenjenas a la miel y los torreznos; son simplemente un must. Y no puedo dejar de mencionar las croquetas de jamón, ¡son espectaculares! También probé el secreto con chimichurri y, la verdad, me encantó. El lugar tiene no solo una decoración chula, sino también un ambiente que te hace sentir como en casa.

Y hablando de menús, el domingo tienen un menú por solo 11.90 euros, ¡sin bebida! Te ofrecen un primer plato, un segundo, pan, y ¿adivina qué? Postre o café. La ensalada César es genial y si te gusta la carne, el solomillo con salsa roquefort es un plato que no puedes dejar pasar. Pero, si eres de los que disfrutan de un buen dulce al final, el mousse de chocolate blanco es sublime. La atención tampoco se queda atrás, ¡es de 10!

Un detalle que me encantó fue el servicio. La camarera Valeria nos atendió de lujo, haciéndonos sentir súper cómodos. La atención es parte del encanto del sitio. Ideal para quedar con amigos o familiares y no preocuparse por si les va a gustar, porque todo está buenísimo. Si te gusta el vino, no olvides probar su vino blanco de la casa, ¡es perfecto!

Sobre el menú del día, ¡no puedo dejar de hablar de la calidad! A veces hay que hacer una pausa y disfrutar de un buen arroz que realmente vale la pena mencionar. Lo mejor de todo es que los postres son caseros, y eso siempre eleva la experiencia. En cuanto al precio, está bastante bien, ronda entre 20 y 30 euros por persona, lo que me parece una opción genial para una comida bien hecha.

Y ya para responder a la pregunta sobre las tapas: en el menú puedes encontrar una variedad exquisita de tapas que seguramente te van a sorprender. Desde clásicas hasta algunas más sofisticadas, cada bocado es una pequeña delicia. Sin duda, El Temple de Diana es un sitio que se queda en el corazón, y en el estómago, ¡espero que te animes a visitarlo!

Fotografías Restaurante El Temple de Diana

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