
En Setaygues Gambrinus, este restaurante de cocina valenciana que lleva más de 20 años recolectando y modernizando las recetas tradicionales, te sentirás como en casa. Situado en Av. Cerro, 15, 46392 Siete Aguas, Valencia, no solo disfrutarás de un ambiente agradable y relajado, sino que también podrás deleitarte con un menú que brilla con platos de cuchara como alubias y puchero. ¿Y mencioné el pastel de frutas y el flan generoso? Son un must que no puedes dejar pasar.
Si te gusta acompañar tus comidas con una buena bebida, aquí tienen una selección de vinos regionales y un café impresionante que se ha ganado su propia fama. Además de disfrutar de la comida, podrás tomar el aire libre o elegir servicio a domicilio si prefieres quedarte en casa. Sin duda, Setaygues Gambrinus es un lugar para compartir buenos momentos, ya sea con amigos o en familia, en un entorno espectacular rodeado de naturaleza. ¡No te lo puedes perder!
Horarios Setaygues Gambrinus
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 13:00–16:30 |
| jueves | 13:00–16:30 |
| viernes | 13:00–16:30, 21:00–23:30 |
| sábado | 13:00–16:30, 21:00–23:30 |
| domingo | 13:00–16:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Setaygues Gambrinus
Qué tipo de cocina se ofrece en Setaygues Gambrinus
¡Chicos! Si no han estado en Setaygues Gambrinus, se están perdiendo de una experiencia inolvidable. Este restaurante está en la Avenida Cerro, 15, Siete Aguas, y sinceramente, merece esas 5 estrellas que todos le dan. Desde el momento en que entras, el ambiente es tan cálido y auténtico que te sientes como en casa. Y el dueño, wow, un verdadero crack en su arte culinario. Te recomienda los platos y vinos que son pura magia en cada bocado.
La comida es una locura. Desde las tapas hasta los postres, todo está preparado con un cuidado y sabor que simplemente te deja boquiabierto. No se pueden perder el pulpo y la cecina que son, sin duda, los entrantes estrella. Y cuando llega la paella valenciana, es como un viaje directo al corazón de la cocina española. ¡Eso es lo que yo llamo un plato hecho con amor!
Lo que me encanta también es el trato que recibes. Te hacen sentir como en casa, con un equipo que irradia alegría y dedicación. Cada visita es un placer, y de verdad, se nota en cada platillo. Si piensas ir, no olvides hacer una reserva, porque es un lugar popular. Y si te importa el aparcamiento, no te preocupes, hay aparcamiento en la calle gratuito. ¡Así que ya saben, amigos! La próxima vez que busquen un buen sitio para comer, váyanse directo a Setaygues Gambrinus y disfruten de esa deliciosa cocina valenciana que tiene todo el cariño y calidad que uno puede pedir. ¡Hasta la próxima!
Cuántos años lleva el restaurante en funcionamiento
Cuando te digo que Setaygues Gambrinus es un auténtico bombazo, no exagero en absoluto. Recuerdo que fuimos un día de esos raros en que se fue la luz y, aún así, ¡no podíamos creer lo que estaba pasando en la cocina! El arroz caldoso con pulpo y cigalas fue un momento estelar, y el gazpacho manchego no se quedaba atrás. Es impresionante como, a pesar del apagón (sí, tuvieron que garabatear la nota a mano), la variedad y calidad de lo que nos sirvieron fue simplemente abrumadora. Todo estaba sabroso y tradicional. El servicio fue exquisito y el dueño, un encanto, no paró de atendernos y hacernos sentir como en casa.
Y si eres de los que disfrutan de comer de cuchara, déjame decirte que aquí es el lugar perfecto. Nos acomodamos en la terraza al sol y probamos unas tapas buenísimas mientras esperábamos. Se nota que hay que reservar con antelación, porque nosotros tuvimos suerte al tropezar con una cancelación. Te recomiendo que no te vayas sin probar el cochinillo, que es por encargo, pero mientras tanto, un vermut para calentar motores no estaría nada mal.
La comida aquí es un homenaje a lo tradicional, con un toque de calidad que se nota en cada bocado. Y no solo eso, tienen una carta de vinos que es un lujo, desde vermuts valencianos hasta espumosos que te dejan con ganas de más. Y sí, los postres tienen que estar buenísimos, aunque llegamos tan tarde el domingo que ya no quedaban. Así que ya sabes, si tienes la oportunidad de ir, ¡no dudes en hacerlo! Además, el ambiente es familiar y acogedor, así que la experiencia es de 10.
Por cierto, si te lo estabas preguntando, Setaygues Gambrinus lleva funcionando varios años, recreando y compartiendo la riqueza de la cocina valenciana con todos los que se acercan. Es un lugar que realmente vale la pena visitar, y estoy seguro de que tú también querrás volver una y otra vez.
Dónde se encuentra ubicado Setaygues Gambrinus
Así que, después del retraso de nuestro vuelo a Valencia, el azar nos llevó a descubrir Setaygues Gambrinus. Sin duda fue una de las mejores decisiones que pudimos tomar. Al llegar, nos recibió Israel, un tipo encantador que hizo de nuestra experiencia algo aún más especial. A pesar de la hora un poco tarde a la que llegamos, su sonrisa y conocimiento sobre la comida tradicional valenciana nos hicieron sentir como en casa. Y, ¡vaya comida! Cada uno de nosotros se quedó impresionado con lo deliciosa que era. Recomiendo al 200% sus platos, sobre todo el Puchero Valenciano. ¡Un manjar!
Recuerdo que estábamos un grupo grande, ¡20 personas en total! Así que si alguna vez planean ir, hagan su reserva con tiempo, porque este lugar suele estar bastante concurrido. Aparte de disfrutar de ese buen ambiente, el servicio no se quedó atrás: los camareros fueron súper amables y atentos, siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudarnos con cualquier consulta sobre el menú. La comida es simplemente de 5 estrellas: delicias como el cochinillo, el arroz con bogavante y ese lechazo asado que nos dejó a todos queriendo más. ¡Es un lugar al que definitivamente volvería!
No sé tú, pero cuando quedo con amigos, siempre busco un sitio que combine buena comida y un ambiente agradable. Setaygues Gambrinus tiene todo eso y más. Las bravas y frituras de pescado fueron espectacularmente bien recibidas por nosotros, y ni hablar de ese gazpacho manchego con boletus que probamos, ¡auténtico placer! En general, la experiencia fue muy relajante y las porciones generosas, algo perfecto para disfrutar en buena compañía. El precio, además, estaba ajustado a la calidad, con un rango de entre 30 a 40€ por persona. Sin duda, mi próxima parada en Valencia.
Y por si te lo preguntas, este rincón gastronómico se encuentra en la Av. Cerro, 15, 46392 Siete Aguas, Valencia. Así que ya sabes, si buscas una experiencia culinaria auténtica con un toque acogedor, no dejes pasar la oportunidad de visitar Setaygues Gambrinus. ¡Te va a encantar!
Qué platos recomendados se destacan en el menú
Y después de todo lo que hemos escuchado sobre el Setaygues Gambrinus, no podíamos resistirnos a probarlo. Llegamos llenos de expectativas y a las 2:10 de la tarde, listos para comer la auténtica comida valenciana. Pedimos unos entrantes que son un must: ajoarriero, embutido de orza y croquetas de bacalao. La verdad, estaban muy buenos, ¡aunque un poquito lentos en llegar! Tras terminar con los entrantes, tuvimos que esperar casi una hora para los platos principales, lo que se nos hizo eterno y nos quitó el hambre un poco. A pesar de que el restaurante nos explicó que hubo un problemilla, la comida llegó un poco fría y, aunque nos la ventilamos porque ya teníamos ganas de comer, fue una lástima. Al final, la cuenta fue de 187€ para cuatro, y esperábamos algún detallito por los inconvenientes… pero nada. Un final un poco agridulce para lo que empezó prometiendo tan bien.
Por otro lado, no todo lo que escuché fue negativo. Escuché a varios amigos que tuvieron una experiencia increíble. Reservaron a las 15:15, y aunque estaban a tope, lograron cambiarse a la terraza con su adorable caniche. Hubo un pequeño retraso en montar la mesa, pero a partir de ahí todo fue un despegue: el servicio, el producto de calidad y el ambiente en la terraza parecían super recomendables. Además, probaron el lechazo al horno y el entrante de cochinadas, ¡y según dicen casi no quedaron ni los huesos! De postre, se deshicieron con la tarta de queso casera, que dicen que es de otro nivel.
Otro grupo también tuvo una muy buena experiencia. Pedimos lechazo, que es un plato típico del lugar, y nos encantó. También probaron sepia y bravas, y dos valientes de su mesa se atrevían con el gazpacho manchego y el arroz de pichero. Menudo sabor tenían todos esos platos, y las raciones eran generosas. Chicos, si queréis probar el lechazo, ¡aseguraos de reservar con antelación! Aparte, nos ofrecieron un entrante de la casa que era puré de alcachofa, y estaba de 10. Y por cierto, no puedo dejar de mencionar que el pan estaba recién hecho, ¡se notaba que era de la casa!
En resumen, si os estáis preguntando qué platos destacar del menú, esos son el lechazo al horno, gazpacho manchego, cochinillo, y los postres caseros como esa tarta de queso que todos mencionan. ¡Definitivamente hay razones para volver a probar más de su deliciosa oferta!
Se pueden encontrar platos de cuchara en el menú de Setaygues Gambrinus
Y ya que hablamos de Setaygues Gambrinus, déjame decirte que desde el momento en que entras, el lugar te envuelve en un ambiente muy acogedor. Los camareros son increíblemente agradables y se nota que saben de lo que hablan. No podía faltar el famoso cochinillo, y aunque no teníamos reserva, nos hicieron el favor de dejarnos probarlo. ¡Menuda delicia! Cada plato es un acierto, pero en especial, el rabo de toro es un must que tenéis que probar. Sin duda, la comida se lleva las cinco estrellas.
Pero lo que realmente me sorprendió fue el entorno. La exposición de cuadros a la venta en el restaurante realmente enriquece el ambiente. Se siente como si estuvieses comiendo en una galería de arte, y eso siempre es un plus. Y si hablamos del servicio, es simplemente excepcional; te hacen sentir como en casa, porque aquí no solo se enfocan en servirte, sino en ofrecerte una experiencia memorable. De hecho, aunque probamos un par de postres, no eran nada del otro mundo. Pero eso no importaba, porque todo lo anterior compensaba esa pequeña decepción. ¡Definitivamente vamos a repetir!
En cuanto a la comida, me encanta que siempre han mantenido esa esencia casera que me hace sentir como si estuviese en la casa de mi abuela. Así que si te gusta comer bien, los platos de cuchara están más que asegurados en este menú. Desde el puchero valenciano hasta el gazpacho manchego, hay una variedad muy rica. Y qué decir de la tarta de galleta de la abuela, es casi obligatorio dejar un espacio en el estómago para esa delicia. Así que si estás por la zona, ¡reserva ya y disfruta de un festín de sabores! En serio, ¡aquí no hay forma de que te decepciones!
Cuáles son los postres más populares en el restaurante
Y después de una mañana intensa de airsoft en Distrito 0, ¿qué mejor manera de reponer fuerzas que en Setaygues Gambrinus? La verdad es que la experiencia fue increíble. Desde que llegamos, el trato fue genial. La camarera, Lucía, una auténtica profesional, nos atendió con una sonrisa y mucha paciencia. ¡Eso es lo que yo llamo servicio de 5 estrellas! Y ni hablar de Israel, que fue nuestro guía gastronómico personal; nos explicó cada plato y sus recomendaciones fueron perfectas. Si hubiera sabido cuánto íbamos a disfrutar, hubiera reservado más tiempo.
Ya saben, cuando uno va con un grupo grande, siempre hay un poco de miedo por si la comida va a ser suficiente, pero en este sitio no hay problema. Pedimos para picar y nos trajeron una tercera costilla de Black Angus de 1 kg que estaba para quitarse el sombrero. Y eso sin contar otras exquisiteces como el gazpacho, el estofado y el puchero, que son espectaculares. Todo por un precio más que razonable, unos 30-35€ por persona. Una opción que vale cada euro.
El ambiente del lugar es simplemente encantador, un chalet amplio con bonitas vistas y una decoración auténtica. Me encantó ver a Boro trabajando en el horno de leña; eso le da un toque especial. Las raciones son generosas y la atención al cliente es maravillosa, incluso con tantos comensales. Es necesario reservar, ¡así que ya saben! Pero creo que lo más impactante de todo son las opciones del menú. Y hablando de eso, no se olviden de los postres: son bastante populares, especialmente el flan casero y la tarta de queso, que a todo el mundo parece encantarle. Sin duda, es un lugar donde repetiré. ¡Nos vemos pronto en Siete Aguas! ️
Qué tipo de bebidas se pueden disfrutar junto a las comidas
Y bueno, si todavía no has probado Setaygues Gambrinus, te estás perdiendo de una joyita en Siete Aguas. La verdad es que este sitio se ha ganado a pulso sus 5 estrellas, porque nunca decepciona, y la calidad de sus productos es de primera. Puedes empezar con unas bravas que están para chuparse los dedos o el mítico ajo arriero; ¡de verdad, no hay forma de que te arrepientas! Ya ni te cuento del cochinillo y el arroz al horno... son platos que hacen que se te haga la boca agua solo de pensarlo. Y lo mejor es que siempre te reciben con algo de picar, un detalle que te hace sentir especial nada más llegar.
Recuerdo la primera vez que fuimos, gracias a la recomendación de un amigo. ¡Menuda sorpresa nos llevamos! La atención del equipo, especialmente de Israel, fue espectacular. Te aseguro que no solo te llenan la barriga, sino que también te hacen sentir como en casa. Y si te atreves a probar una quinta costilla de Angus o un solomillo, prepárate para tener un momento de gloria culinaria. Aunque tengo que admitir que al lado del puchero valenciano y el arroz con bogavante que vi me entró una envidia sana, ¡definitivamente la próxima vez tenemos que probar esas delicias!
Dicho esto, también hay que ser justos. Hubo una ocasión que sentí que algunos detalles se pasaron por alto, como cuando vimos que en otra mesa les servían raciones más generosas o que a nosotros, al final de la comida, no nos ofrecieron licores. Pero bueno, eso son cosas que pueden pasar. ¡Tal vez estaban desbordados ese día! En general, sigo pensando que es un sitio que vale cada céntimo, ¡aunque prepárate a aflojar un poco la cartera! En cuanto a las bebidas, puedes disfrutar de una buena selección que siempre acompaña a las comidas: desde cervezas artesanales hasta unos deliciosos vinos de la tierra, que combinan perfectamente con los platos de la casa. Así que ya sabes, si buscas buena comida y un ambiente acogedor, ¡este es tu lugar!
Ofrecen vinos regionales en Setaygues Gambrinus
Y si hablamos de Setaygues Gambrinus, ¡la cosa se pone seria! Este lugar es todo un espectáculo desde que pones un pie en él. No solo vas a disfrutar de una comida tradicional exquisita, sino que el trato del personal es realmente de nivel. Cada vez que he ido, el servicio ha sido excepcional. Te sientes en casa, y eso se agradece un montón. La última vez que fui, probé su famoso puchero valenciano y, honestamente, no hay palabras para describir cuán delicioso estaba. Y si tienes la oportunidad, ¡definitivamente prueba las alubias y el gazpacho que nos recomendó Israel!
Además, no se puede olvidar mencionar el ambiente tan acogedor que tienen. Te hace sentir como en una casa rural familiar, perfecto para una comida entre amigos o en familia. La atención es impecable; incluso me ayudaron a adaptar la mesa para que mi madre estuviera cómoda en su silla de ruedas. Esos pequeños detalles marcan la diferencia y hacen que la experiencia sea aún más especial. Un 10, sin duda, por su amabilidad y atención.
Y por cierto, si te preguntas si ofrecen vinos regionales en Setaygues Gambrinus, ¡la respuesta es sí! Tienen una selección de vinos locales que maridan a la perfección con sus platos. Así que ya sabes, si buscas un lugar donde cada bocado y cada sorbo te hagan sentir como en casa, este es el sitio. ¡No te defraudará, lo prometo!








